Siempre tiene algo de perversión. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 28 feb 2024
- 7 Min. de lectura

Éxtasis es la tetralogía del Éxtasis, porque es el éxtasis de la venganza, todas son historias de venganza, es una indagación que yo hago, son palabras de la dramaturga y directora Ximena Escalante, sobre el éxtasis, qué es lo que mayor placer nos da la vida, un acto de justicia, y ese acto de justicia normalmente es una venganza, entonces son exploraciones sobre esto, y cada obra tiene un nombre diferente. Ahorita estoy escribiendo la tercera y la cuarta, la tercera ya está prácticamente escrita, de las cuales no quiero hablar todavía, ni de la tercera, ni de la cuarta, la segunda es Éxtasis puro, dirigida por Benjamín Cann y ya está, en el Foro Lucerna. Mi mancuerna es con David Castillo, productor, con 25 producciones estamos para hacer toda la tetralogía.

Y, justo platicamos con Benjamín Cann, director de Éxtasis puro.
¿Es la primera vez que diriges algo de Ximena, o ya habías hecho algo de ella?Solo había dirigido, hace muchos años, Fedra y otras griegas, pero eso fue escolar, con mis alumnos.
Sin duda, debo decir que acariciaba esta oportunidad desde hace muchos años, me daba mucha ilusión trabajar con Ximena a quien además de respetar, admiro y la quiero como una amiga desde hace muchos años. Tenía muchas, muchas ganas de trabajar un texto de ella, y no se había dado, finalmente se dio con este.

¿Qué opinión te merece esta dramaturgia, esta exploración que Ximena viene haciendo desde hace mucho, este trabajo exhaustivo de revisitar mitos, muy particularmente de la cultura helénica?.
Independientemente de este texto, toda su exploración alrededor de la mitología, pero en especial el que, a pesar de la mitología, ella haga su propia voz, me parece admirable, es una voz única.
Esta es la segunda parte de la tetralogía Éxtasis, una exploración sobre los sueños de venganza de las mujeres ¿helénicas? contra la pareja, la familia, el poder y la guerra.

Son fascinantes estas “especulaciones”, y creo que se nos han antojado a todos, pensar qué pasaría entre Clitemnestra y Casandra, tú lo estas llevando a cabo, a partir del texto de Ximena, y me parece un juego delicioso, un poco perverso y muy atractivo.
Siempre tiene algo de perversión, lo cual lo hace muy divertido y muy atractivo.
Siempre hay perversión en ello y Ximena lo hace muy bien, insisto, es una voz única, única, y elabora además textos Uff muy, muy complicados, que se prestan no a una, ni a dos, a 15 lecturas diferentes, puedes abordarlos por un lado o por otro, es muy interesante trabajar un texto de Ximena.

Qué compromiso adquieres al asumir la dirección de una obra que forma parte de un conjunto, en este caso es una tetralogía. ¿Estilísticamente tienes algún compromiso al asumir esta dirección?.
Sin duda hay que estudiar la obra anterior, que es la única otra que yo conozco, y verla. La vi para tratar de entender por dónde la abordó Ximena, no solo como escritora, sino como directora, luego debo ceñirme a un plan de una tetralogía, pero debo decir que al final sí fui irrespetuoso de ceñirme totalmente y dejé de lado, no hay de otra, y no tuvimos ningún conflicto con eso, ninguno. Ximena fue siempre muy apoyadora, interesada en lo que yo estaba haciendo, en mi lectura.

El compromiso era hablar del éxtasis, hablar de esa faceta de la mujer, mi compromiso era tratar, desde un punto de vista a Clitemnestra, a Agamenón, a estos personajes, y no había manera de tratar de hacerlo como si lo hubiera hecho alguien más.
No hubo más, me atreví incluso a transformar el espacio, que la idea era que todas fueran en el mismo espacio, hasta donde se podía, lo hicimos en otro tono, le metimos agua. Y traté de rascar un poco, justamente ese perverso humor que Ximena tiene en el fondo.

A estos personajes lo que los mueve, yo creo, es pura pasión, y sentí que esta Clitemnestra, siento que se rige más por esto de que la venganza es un plato que se disfruta frío. Ella es fría, calculadora, no tiene el arrebato de la pasión como la hemos leído o visto.
Yo pedí a Ximena, cuando iniciamos el análisis de la obra, justo al mero principio, que viniera a casa, que es donde empezamos las lecturas, y nos contara su versión, nos contará de qué se trataba, y nos definiera lo más precisamente que es para ella el éxtasis. Y en algún momento ella, así de claro dijo: En este caso el éxtasis es venganza. Y esa fue una guía muy precisa, esto es lo que Ximena tenía en mente para la obra Éxtasis.

Y luego empezamos a tratar de rascar como en cada uno de los personajes hay esta necesidad de venganza, alguno más sutil, alguno más obvio, el de Clitemnestra es una explosión de éxtasis, pero, por ejemplo, el caso de Teucra, que finalmente después de acceder a la violación, hay en ella una sensación de venganza contagiando a Nautio de amor, y es una venganza amarlo, el, que no tiene amarras. En fin cada uno de ellos pasa por algún momento en el que se acerca a ese precipicio del éxtasis donde decide si se tira al vacío y su vida cambiará, o no se atreve a tirarse, pero lo ha probado de alguna manera. Eso fue una guía fundamental.

Luego la venganza siendo tomada desde este punto de vista, no es justicia lo que quieren hacer es venganza, quieren vengarse, por eso esta necesidad de que al final son 20 puñaladas, no bastan dos, son 20, hasta estar su cuerpo de veras convencido de que ese éxtasis lo alargó lo más posible y se vengó.
Éxtasis puro es en un sentido venganza pura, además yo creo haber encontrado en mi lectura del texto escrito por Ximena, que definitivamente toma un partido muy definitivo por las mujeres, son más sensibles, más inteligentes, más pasionales sin duda, más todo, pero no más tontas. Los hombres somos más bestias, más tontos, menos profundos, desafortunadamente comparto su punto de vista, desde mi propia experiencia.

Más irracionales solemos ser. Teucra, es maravillosa y Astrid Romo, en escena se rompe, levanta, se recompone. Muy bien. El diálogo de Clitemnestra con su rival es bien interesante, también lo hizo en Medea, este acercamiento, incluso, al lesbianismo, que me parece fascinante.
En Medea, además, la postura de que no mató a sus hijos y entonces qué historia me han contado tantos años… …he vivido en un error… …exacto, y ahora Clitemnestra que, de verdad, lo único que necesita es vengarse de Agamenón, porque Agamenón la traicionó, no hay otra intención, más que esa pura intención de venganza. La presencia de Nauplio, atreverse incluso a inventar un personaje que, de hecho no existe, que es Teucra, existe Teucro, pero no Teucra y ella la invita aquí como una trabajadora doméstica, en fin rompe todo lo que se le cruza por enfrente Ximena.

Además, no vemos la tragedia griega clásica, hay ciertos elementos, el vestido de Clitemnestra es como una túnica, pero Agamenón sale de traje. Todo es atemporal, pudo haber sucedido ayer, hace mil años, o puede suceder mañana.
Exacto. Otra cosa que a mí me gustó mucho jugar con eso, es que la figura de Agamenón, el guerrero, el conquistador, pues es un hombre como cualquiera, que se hace chiquito, incluso tiene miedo, no es el ganador de mil batallas. La piensa mucho para pisar la alfombra, sospecha, y le tiene miedo a Clitemnestra, no es el que domina, y se va a meter a esa casa. Eso me parece muy atractivo de este Agamenón.

Qué me dices de tu elenco.
Yo estoy bien contento con ellos, están bien padres lo único que yo le reclamo al teatro de hoy, porque estos elencos son maravillosos, el que se desprofesionalicen por culpa de, finalmente, de que el estímulo le permite a las producciones hacer teatro en muy cortitas temporadas y esto obliga a que los actores trabajen menos tiempo, hay menos tiempo para todo. Creo que un elenco de este tamaño merecía, como hacíamos antes, que decíamos 60 días mínimos de ensayo, entonces este elenco hubiera explorado unas cosas maravillosas. Ahora se hacen las funciones, seguimos explorando, seguimos viendo hasta dónde podemos llegar. Ciertamente es limitado y ni hablar es lo que hay, así lo hacemos y ya, pero creo que un elenco de esta potencia si hubiéramos tenido un proceso más largo, hubiera entrado a otras capas, hubiera descubierto más cosas.

Muy al margen de que uno se ponga nostálgico con las develaciones centenarias de representaciones, no es justo, porque de verdad es mucho esfuerzo levantar telón, muchas veces se ensaya más de lo que se representa.
Exactamente, y no solo para quien lo hace, también muy particularmente para el público que recibe el espectáculo y pues suele no estar terminado de cocinar, o explorado lo suficiente, pero nos vamos habituando, que así es ya.
Estaremos bien expectantes para ver qué es lo que sigue, Ximena se fue a las ligas mayores, Medea, Clitemnestra.
Sí, por supuesto.
Pero Ximena, sin duda, seguirá explorando.

Como, sea desde la primera lectura pensaba que atrevida poner a hablar a Clitemnestra con Casandra en ese tono, además, de complicidad, que padre es esta libertad que Ximena tiene. Yo no sé tampoco que sigue, pero estoy esperándolo también para ir a verlo.
Que privilegio. La gente que no vio Éxtasis Medea, que no se preocupe, puede ver Éxtasis puro y la va a entender perfectamente. Los que vimos la previa y por supuesto que veremos las dos que siguen, ahí estaremos y tendremos el panorama completo, desde otro punto de vista, porque ya lo conocemos. Lo reitero, eso es fascinante.
Exacto, sí, y quién sabe qué se le ocurra verdad.

En el arte hay que darse esas libertades, como bien dijiste, voy a ser un poquito irrespetuoso. Julio Castillo, decía, no sé si él acuñó la frase: El texto es el pretexto.
Sí, sin duda, no hay opción es muy difícil ceñirte a hacer esto, exactamente que dice. Es, sin duda el pretexto pero es tu guía y tu columna vertebral siempre.

La sabiduría griega nos ha dado una lección sobre la venganza: es un hilo que nace desde el nudo más hondo del dolor, y nunca termina. Crece mientras se enreda pacientemente en el linaje, las ruinas, el tiempo, la memoria, pintando todo de rojo para replicar la violencia sin tope.
Ximena Escalante

El teatro es de todos. ¡Asista!
Muy recomendable.

Éxtasis puro. De Ximena Escalante.
Dirección: Benjamín Cann.
Actuación: Maya Zapata, Alejandro Morales, Rodrigo Virago, Astrid Romo, Samantha Coronel, Quetzalli Cortés e Itzhel Razo.
Producción: David Castillo.
Diseño de escenografia, iluminacion y video: Victor Zapatero.
Pintura y composición pictórica: Patrick Pettersson.
Diseño de vestuario: Eloise Kazan.
Diseño Sonoro y música adicional: Julio Cann.
Asistente de dirección: Miguel Santa Rita.
Foro Lucerna, Teatro Milán. Lucerna 64, esquina Milán. Colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc. Metrobus Reforma.
Viernes 20:30 horas, sábado 19 horas, domingo 18 horas. Hasta el 3 de marzo.
Duración aproximada: 90 minutos.
Clasificación: Adolescentes y adultos.
Boletos: Entrada general $400. De venta en taquilla y ticketmaster




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