¿Cómo volver a estar aquí, después de tanto querer irse? Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- hace 2 días
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Pieza fundamental de la compañía Tercera llamada, lo es sin duda Milo Trasviña, productor ejecutivo de la compañía, con quien tuvimos oportunidad de charlar en torno a la excelente obra, Personas, lugares y cosas
Que bueno que la viste, es muy bonita, es dura, es un monstruo de obra, siempre lo he dicho y lo diré.
Son de esas obras que sí puede uno decir que es muy bonita, porque la puesta en escena lo es, aunque el tema sea rudísimo, el asunto es la forma de contarse.
Está bien escrita, está bien dirigida, y un poco el reto que tuvimos es que es una obra muy exitosa en otros países, está ahorita en Londres y está en Argentina.
Es una puesta enorme en Londres, es un monstruo de obra, al final la habitación baja del techo, tuvimos que resolver con lo que tuvimos y como pudimos y creo que se logró bien.

La falta de recursos te obliga a ser creativo.
Sí, sí, sí, y bueno el equipo creativo son brutales, tiene como dos tres años que estoy trabajando con María Vergara y me parece una de las mejores diseñadoras, sé que también hace escenografía, pero en cuanto a iluminación me parece una creativa impresionante.
Siempre lo he dicho en México hay talento por todos lados, fui a la Muestra Nacional de Teatro, que es otra cosa porque uno puede hablar de lo que se hace aquí en la Ciudad de México y aquí, de entrada tenemos toda la infraestructura, otra cosa son los recursos para la producción, pero imagínate en los Estados, hay lugares en donde ni siquiera hay una tradición teatral y que se animan a hacer sus proyectos y hay resultados maravillosas, lo reitero, creatividad a lo grande.
Por ejemplo, me pasa cuando voy a Los Mochis, que tienen un teatro, que quisiéramos tener un teatro más así aquí, y entiendo las cosas que se presentan, pero lo utilizan mucho para llevar cosas, porque no hay programación ni producción.
Milo, ¿cómo das con la obra, o la obra llega a ti, tú llegas a la obra, cómo fue?
Paula y Ana no nos la trajeron, Paula Zelaya y Ana González Bello compran los derechos de la obra. Fue un viacrucis compran los derechos de la obra, y nos la traen a Tercera Llamada diciéndonos, Tenemos muchas ganas de montarla con ustedes, nos gusta como trabajan y quisiéramos que ustedes nos ayudaran con la producción. Va, la hacemos. Pero esta obra ya se había intentado hacer, varios años, con varios intentos de efiteatro con otra productora que se llama Berenice González, que es muy amiga de Ana Bracho, Entonces Ana le escribe a Bere y le dice, Oye amiga, nada más para que no sientas que estamos jugando chueco, ahorita nos ofrecieron la obra, ya tienen los derechos las chicas, y nada más quería avisarte por cordialidad. Y Bere le dice, Ah, muy padre, pero los derechos todavía los tengo yo.

Paula Zelaya y Ana González Bello le escriben al agente, Oye, cómo que los derechos los tiene ella, si me los acabas de vender.
Cómo que dos personas tienen los derechos de la misma simultáneamente en México.
Y la gente de Duncan les dicen, Perdonen, no nos dimos cuenta, pensamos que ya se les había acabado, pero no. Les ofrecemos otras obras y ahí estábamos viendo que otra cosa montábamos, al final le escribe Bere a Ana Bracho, le dice, Oye, vamos a disfrutar los derechos, hablen con el agente, ya son suyos. Por fin metemos efiteatro, no nos lo dan la primera, nos lo dan la segunda pero nos quedamos sin contribuyente, y en la tercera sí nos lo dan artística y contribuyentemente. Así llegamos a este texto.

Que bueno que compraron Paula y Ana los derechos. Me gustaría compartirte algo que leí. La escritura de la obra surgió del deseo de Mac Millan de escribir un papel principal para una actriz. Ha declarado que escribió esta obra con la firme convicción de que muchas actrices brillantes simplemente no conseguían papeles que las impulsaran, y en los que pudieran destacar. Hasta aquí la cita, y lo logró al 100%, y no nada más para una actriz, con ese monstruo histriónico que es Lisa Owen, que maravilla verla de regreso al teatro, y Ana, que afortunadamente está con frecuencia en escenarios, que también es una muy buena actriz, y se dan un mano a mano, en el que en este duelo, el único ganador es el público.
Sí, fíjate que sí. De hecho casi todos los comentarios son que el nivel actoral y la calidad de actuación está muy pareja en general. Es un aplausototote para Paula Zelaya, que cuantas veces no vemos obras con muchos elencos, que los ves disparejos en la actuación, porque igualar las intenciones, los tonos, la calidad de actuación de los elencos es una chamba muy difícil, que Paula logró muy bien, con un elenco numeroso de 12 actores y actrices.

Y tienen un elenco, de envidia, masculino y femenino, los principales son los femeninos, pero que tal están Luis Eduardo Yee, Alejandro Morales, Juan Carlos Medellín, un lujo, y Samantha Coronel, no hay desperdicio.
Me encanta el elenco, ya había trabajado con casi todos. Me parece muy bonito reencontrarme con gente con la que tenía mucho tiempo sin trabajar, y por fin trabajar con gente que ya conocía pero que no había podido, que son amigos míos, y que dije, ¡Este es el momento!
Cerrar el 2025 teatral con Personas, lugares y cosas, mejor que no pudo haber sucedido.
Que bonito. Muchas gracias.

Ya que se arregló los de los derechos y que les dieron el efi, cómo fue el proceso, porque es una obra complicada. Ya lo comentábamos, es un tema muy fuerte, y qué bien que empiece con Emma en escena interpretando a Nina, la protagonista de La gaviota, “A mí habría que matarme”, dice, porque es el texto de Chejov, pero también porque lo piensa.
Es un proceso muy fuerte porque ella se ha dedicado a mentirse hasta a ella misma toda la vida, posiblemente ni ella sabe quién es ella, se la ha vivido mintiendo sobre quién es, y es una con su familia, y es otra en el trabajo, y es otra en lo social. ¿Quién es Emma, quién es Nina, quién es Lety?, son distintas personalidades que ella misma se ha construido, por el simple hecho de no quererse afrontar a ella misma, reconocer que está pasando por un problema fuerte, y que necesita ayuda.

Técnicamente la obra es muy complicada, afirma el productor ejecutivo y fue lo que más nos costó trabajo. Fueron cuatro meses de ensayos, porque de entrada organizar calendarios de 12 personas es muy complicado, entonces nos fuimos de ensayos de poquitos en poquitos, pero después vino el momento en el que no sabíamos si nos iban a dar el efi, o no, y teníamos que empezar a mandar a realizar, entonces hicimos ahí un híbrido entre nuestras expectativas con todo el dinero del mundo, y nuestras expectativas sin dinero, pero alguien lo va a poner y de algún lado vamos a sacar, y tuvimos que ir haciendo recortes.

La escenografía que viste es un muro, pero eran los cuatro, íbamos a transformar el Lucerna completo en una sala médica, entre que iba a ser más caro, iba a ser técnicamente más complicado, porque pasamos del teatro al consultorio médico. Primero todo es negro, entonces ese mecanismo para que funcionaran los cuatro muros al mismo tiempo, dijimos nos va a salir una vez, todas las demás un telón va a estar arriba, el otro a la mitad, uno se va atorar. Dijimos hagámonos la vida más sencilla, y dejémoslo con un muro, porque la historia se cuenta, no necesitamos más faramaya, entre la actuación, todo el elenco; la dirección y el texto solito no se necesita mucho más que esos elementos para que se cuente la historia, reforzando con toda la iluminación y el audio, y el vestuario, porque tienen una cantidad de cambios de vestuario. Es una maquinaria, Paula Zelaya lo pensó tan bien, que un mes antes de estrenar nos movimos a un salón de ensayos lo suficientemente grande, para no solo marcar el Lucerna en el piso, sino marcar los pasillos. Entran por una puerta, marcamos al pasillo que da hacia los camerinos, el hueco de los camerinos, el lobby del Lucerna, ese huequillo negro que está antes de entrar a la sala, estaba marcando el piso para que el elenco supiera que tanto espacio había, donde se iban a cambiar. O sea, si tú tenías que correr de aquí a acá y tienes un cambio de vestuario, saber si te daba tiempo de cambiarte aquí y llegar acá, o si te poníamos el vestuario a la mitad para que te fueras cambiando en lo que llegabas. Es un engranaje en el que si la actriz no llega, la actriz es el cue de la música, y la música es el cue de la luz, y entonces se pierde la magia. Entonces está ensayada cómo relojito la obra.

Y en el resultado se ve. Que pena, siempre digo ensayan más de lo que representan.
Ya sé. Es para lo que da el recurso, la verdad, con un elenco así de grande, con un efiteatro tan corto, y la ventaja es que tenemos efiteatro, porque esto nos permite poner un precio de boleto accesible, en comparación con la media del costo de boletos del teatro mexicano, es un boleto barato, $500. Comparado con los musicales o con otras obras que están ahí mismo, tenemos un precio accesible, y que de todas maneras terminamos dando el boleto en $300, entre que el descuento, que el amigo, las cortesías, entonces con esa taquilla no nos permite tener más funciones, fueron 10 funciones.
Es una pena, lamentable, y ¿qué posibilidades hay de que pudiera tener otra temporada, extenderla no creo porque termina ya?
Y el Lucerna está muy programado, el Lucerna no se puede ir a riesgo de les avisamos ya cuando ya terminamos a ver si si, porque si les decimos que no, tendrían que conseguir una obra en una semana. Entonces el Lucerna está programadisimo, estamos viendo si pedimos otra vez efiteatro, para tener más funciones, pero tendría que ser hasta el año que viene. Por ahora no hay planes de nada. Estamos muy tristes, la verdad, de que sean diez funciones nada más, pero con ganas de seguirla y de avanzar.

Nunca más certero que ahora lo de lo efímero del teatro.
Y así se ha vuelto, ya todas las temporadas son de 20 funciones, cuando mucho 30 si les va bien, tristemente se han vuelto productos desechables, ya las obras tienen esa duración y se van a una caja guardadas, por si tenemos más funciones y de esas obras 2, 3 logran tener una extensión, una segunda temporada, y ya.
Sí aquella maravillosa tradición de develar placas ya está pasando a la historia.
Se develan, pero no sé si has visto las frases, ahora dicen: por una exitosa temporada; se festeja el cierre de la obra; ya no dicen por 100 funciones, por 200, y es una placa de una obra. Te paras en el Insurgente y ves 10 placas de El fantasma de la ópera, por las 100, por las 200, por las 500, por las 1000, eso solo los musicales grandotes, y a los que les va bien, porque también los musicales grandotes son efímeros igual, una año de temporada y adiós.
Eso me parece muy lamentable cuando un producto tiene la calidad que tiene Personas, lugares y cosas.

Esperemos cambien, esperemos que el efiteatro cambie reglas y se ajuste a la realidad del teatro hoy en día, porque dos millones ya no te dan. Me acuerdo la primera vez que llegué, cuando empezaba a hacer teatro, yo asistente de producción y me platicaron de efi, Te vamos a dar 2 millones de pesos para tu obra, y yo, ¡Que, dos millones! y antes me alcanzaba para hacer obras con nueve actores, hoy 2 millones son una burla y lo haces con elencos de dos personas. De publicidad no tuvimos nada, fuera del trabajo en redes sociales y la prensa que se tiene, dime que viste en la calle de la obra, no nos alcanzo para meter nada de publicidad, nada, nada, nada.
Yo me enteré de la obra porque tú me dijiste, y soy gente de prensa, pero bueno en efecto con 10 funciones no alcanza ni para hacer ruido, aunque sean 10 semanas el boca en boca no funciona.
Esa es otra cosa que hay que criticarle al teatrero. Perdón teatreres que lean esto, pero nos esperamos a ver a nuestros compañeros y amigos en las últimas funciones. La función pasada y la que viene, que es la última, ya llenas de mucha gente teatrera que invitamos y pusimos en lista y que pagaron su boleto, pero que se esperaron hasta este momento para venir, cuando me hubiera convenido mucho más que vinieran al principio de la temporada a verla, que ellos mismos hicieran el boca en boca, porque también es responsabilidad de nosotros. Si nos dedicamos a hacer teatro, como comunidad difundamos el trabajo de nuestros compañeros, paguemos el boleto, y cuando no se pueda, no se puede, y no se puede ir al teatro porque no tengo dinero, y cuando se puede, se paga el boleto. Pero no esperarnos al último, creo que dentro de nosotros mismos tendríamos que ver la manera de ir antes a ver las obras de nuestros compañeros para poder ayudar con la difusión. No tenemos que ser influencers para subir una historia y que la gente se entere, porque a final de cuentas, si yo hago teatro tengo público teatrero, tengo gente que está interesado en mis obras, y probablemente le va a interesar la obra de mi compañero, de mi amigo.

Y enterarse de que están las obras.
Esa es otra, la cantidad de oferta teatral que hay ahorita, cada mes se estrena algo nuevo en todos los teatros que tiene esta ciudad. Se volvió una industria, el problema es que se volvió una industria corta, una industria cuyos productos caducan muy rápido, y me da mucho gusto que haya tanta oferta, pero a veces también es tanta oferta que dices, ¿qué voy a ver, cuándo, cómo?
No se puede ver todo.
Luego no puedo, estoy en ensayo y ya no pude ver la obra. La cantidad de obras que me he perdido porque estoy en ensayo, y no puedo ir a ver a mis amigos.
Te agradezco mucho Milo. Muchas felicidades gran trabajo, lo reitero, el elenco es maravilloso, Lisa, Luis Eduardo, Alejandro, Juan Carlos, Samantha.
Son unos monstruos, está muy pensado el elenco, y Paula Zelaya lo hizo muy bien, pensó en cada persona para estar en este elenco, y fue un gran resultado.
Y todos lucen.
Sí todos tienen su momento, la iluminación se ve increíble, la música está increíble, el vestuario, la historia, son de esas obras, que no es por echarme flores, pero son esas obras que no tienen ese eslabón perdido que de repente ves una obra y dices está increíble, pero. No falta un pero, y acá estuvo todo muy bien pensado y le aplaudo a Paula Zelaya que lo haya hecho.
Y yo te aplaudo a ti. Gracias.

Unos instantes después del diálogo de Chejov citado en este texto, de Emma interpretando a Nina, colapsa. Ahí empezará su viaje hacia la recuperación. Ahí empieza Personas, lugares y cosas. Los días en la clínica de desintoxicación junto al grupo de profesionales y pacientes serán el marco en el que Duncan Macmillan desplegará este viaje hacia el corazón del trauma, en la búsqueda por sanar la herida. ¿Cómo volver a estar aquí, después de tanto querer irse? En la obra no hay certezas pero sí una acción sostenida: la de escuchar. Escuchar a los otros, dejar de mirarse por un rato. Y así, verse mejor. Saberse parte de un grupo que conoce tanto del placer como del sufrimiento. “Estoy aquí. Estás aquí. Estamos aquí” dice Emma. Y algo del dolor se calma al saberse cerca.
Porque Emma sabe que la vida es tan real -o tan irreal- como el teatro. Que se trata de pactos que vamos aceptando y que por lo tanto, podemos cambiar.
Lejos de ofrecer una moraleja, esta obra abre el diálogo, incomoda, conmueve y nos obliga a mirarnos. En una sociedad donde muchos jóvenes recurren a sustancias para soportar la presión, la soledad o la ansiedad, el escenario se transforma en un lugar de revelación y de resonancia colectiva.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable. Imprescindible.

Personas, lugares y cosas, de Duncan Macmillan.
Traducción y dirección: Paula Zelaya Cervantes.
Tercera Llamada – Casa productora.
Productoras: Paula Sánchez Navarro y Ana Bracho.
Productor ejecutivo: Emilio Trasviña.
Elenco: Ana González Bello, Lisa Owen, Alejandro Morales, Luis Eduardo Yee, Juan Carlos Medellín, Lilia Navarro, Marcos Radosh, Samantha Coronel, Rodrigo Olguín, Michel Santré, Marco Gatica, Mon De Monarca.
Foro Lucerna en el Teatro Milán. Lucerna 64, esquina Milán. Colonia Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc. Metrobus Reforma. Lunes 20 hrs. Hasta 12 de enero de 2026.




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