Si no se hacen con esa verdad, no trascienden. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 13 jul 2024
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Inspirada en la princesa de Troya, Kassandra, nos narra las vicisitudes de su exilio y desmitifica su propio mito en una lengua que no es la suya, un inglés precario que usa para comunicarse con el mundo moderno. Aquí dignifica su condición de sobreviviente y rememora el rechazo social y la violencia con la que ha sido tratada, logrando ser ella a pesar de su tragedia. La identidad de género, la libertad sexual, los fenómenos migratorios, la guerra, el destierro y el exilio son algunos de los temas que la obra de Sergio Blanco, dirigida por Luis Eduardo Yee, nos propone.

Conversamos con Emiliano Ulloa, su protagonista y esta, es la historia.
¿Qué diferencia hay entre esta Kassandra y la que vimos hará un par de años?
El equipo creativo es el mismo, en 2021 estrenamos en el foro Shakespeare, pero con otra empresa productora. Hubo unas diferencias, sobre todo, lo de siempre, económicas, y nosotros como equipo de trabajo, como equipo creativo decidimos seguir adelante con el proyecto porque de otra manera se hubiera quedado ahí, en esa temporada hubiera muerto, la verdad, y a Sergio Blanco le interesaba mucho que siguiéramos adelante con el proyecto porque recibió muy buenas críticas, mucha gente le escribió a partir de Kassandra.
¿Él la vio?
No no la ha visto, al parecer viene en marzo y ojalá podamos tener otra temporada para poder mostrársela.

En ese año coincidieron tres textos de blanco, creo que no estuvieron los tres al mismo tiempo, pero estuvieron muy ligados: La ira de Narciso, Tebas Land y Kassandra.
Tú que eres Kassandra ¿la sientes más madura?. Es el mismo texto, por supuesto mismo autor, mismo director, mismo intérprete, pero son dos propuestas distintas.
Sí, así es. Creo que también en la visión de Luis Eduardo Yee, el director, hubo mucha madurez sobre el proyecto en sí, en cómo acercar al personaje, porque en la temporada anterior teníamos una plataforma muy grande, que era muy bella, pero se sentía muy lejana, y la propuesta de Luis Eduardo siempre fue traer un mito tan lejano, como es el de Kassandra, como es el de Troya, de la guerra, a algo tan tangible para el público, algo que fuera mucho más cercano, entonces creo que este espacio fue un gran acierto para la obra. Creo que a la gente le está gustando mucho.

En El Granero, uno de los teatros más emblemáticos de esta ciudad, y con el cuarto frente bloqueado, quedó perfecto para Kassandra.
Sí, exacto. Es un teatro bellísimo, yo es la primera vez que estoy ahí. Me falta El Galeón y ya, son mis pendientes, para poder estar en alguna temporada.
¿Qué, o quién es Kassandra? creo que aquí aplican, el qué y el quién.
Kassandra es, en esta obra, una mujer transexual, es migrante, es una exiliada de guerra, y, sobre todo, es una mujer que va por todo el mundo haciendo justicia de su propio mito. Creo que eso es el meollo de este texto, que nos hace ver que solo nosotros, solo nosotras, podemos saber realmente cuál es nuestra identidad, nadie más.

Pueden escribir libros, pueden escribir mitos, obras de teatro, pero solo nosotros somos dueños y dueñas de nuestra propia identidad, entonces creo que eso es lo más bello que tiene Kassandra. Al final creo que resuena tanto en el público, porque creo que en algún momento de nuestras vidas todos tenemos estos cuestionamientos sobre nuestra propia identidad, y verla a ella tan segura de lograr ser quien es, a pesar de toda su tragedia, es hermoso.
Además ante situaciones tan lamentablemente cotidianas en este convulso mundo, como las guerras, los feminicidios, los transfeminicidios.
Imagínate nada más. Ella completamente todo el tiempo de la guerra, es una estupidez, así lo dice con esas palabras, es impensable que sigamos viendo panoramas de guerra en nuestros tiempos.

Y ahora, casualmente, coincide con otro mito griego, que es Filoctetes, el Filoctetes de una autora británica contemporánea, muy joven, que es rockere, Paraíso, que dirige Enrique Singer, con Julieta Egurrola haciendo a Filoctetes. La vez anterior estuvieron otros dos textos de Blanco, y ahora convive con otro mito griego releído y adaptado a la realidad contemporánea. Los griegos son maravillosos, siguen y seguirán resonando.
Si es la maravilla de su teatro que va a trascender a lo largo de la historia de este mundo, seguirán resonando. Y eso es lo bello de los griegos que pueden parecer algo ajenos a nosotros, a nuestra realidad, y no, realmente hablan de las pasiones humanas.

Esta Kassandra, que ama a Bugs Bunny, a Abba y al Manchester. Como pueden aproximar esos tres detalles a la gente de ahora.
A mí me impresiona mucho. La verdad es que Abba es un grupo que yo conocí de niño sobre todo por un grupo juvenil que se llamaba Abba teens, que era la versión de Abba pero juvenil, así conocí la música de ABBA y me encantó, luego conocí al grupo Abba, pero honestamente la canción que propone Sergio Blanco en el texto, que es de The winner takes it all nunca me había resonado, nunca me había atraído. Era una canción que conocía, que sí sé cuál es, pero prefiero oír la siguiente, y en cuanto me encontré con Kassandra y conocí el texto, cobró una dimensión bellísima y brutal esta canción. En realidad es una canción muy hermosa y resulta muy sorprendente como a mucha gente, que también yo creo que les pasa muy similar a mí, que a lo mejor no es una canción que escuche normalmente, o sea su favorita del grupo, les empieza a resonar porque el momento en la obra que se usa esa canción es clave, decir: A mi papá Príamo, Rey de Troya le gustaba esta canción, te hace viajar por el tiempo, por el espacio, trascendiendo barreras, fronteras. Esa es la belleza de los textos de Sergio Blanco como con un simple detalle revuelve a todo un universo y todo el mundo. Va todo al ganador en español, nada más.

A ti como actor ¿qué retos te implica este personaje?
Sobre todo, creo que la vulnerabilidad. No había tenido la experiencia de tener esta obra de jueves a domingo, que son cuatro funciones a la semana, y realmente los lunes, que termino la semana, termino agotado emocionalmente. Sí me tengo que tomar unas horas en la mañana para olvidarme de todo, despejarme, soltar, porque emocionalmente, creo que en general los textos de Sergio Blanco requieren de compromiso y de verdad, creo que, si no se hacen con esa verdad, no trascienden, no pasan.
He visto muchas Kassandras en todo el mundo, yo creo que es de las obras más montadas de Sergio, mujeres, hombres cis, mujeres cis, mujeres trans, hombres trans, la han hecho por todos lados y te puedo compartir que si hay algunos montajes que siento que no tienen esta veracidad. Entonces para mí el reto es justo eso, que la gente pueda sentir esa empatía con este ser que ha sido tan lastimado, tan violentado, y que al final dignifica su propia historia.

¿Es tu primer monólogo?.
Es mi primer monólogo sí, y no sé si sea el último, porque es muy desgastante. La verdad como actor creo que es una experiencia que hay que vivir, yo creo que es algo que todos los que nos dedicamos a esta profesión tenemos que experimentar algún día.
Pero es muy distinto a hacer una obra en compañía desde la producción, o sea, estar en el teatro solo, completamente solo, porque no hay colegas, no hay compañeras, compañeros, en algún momento, por la naturaleza de las obras, los directores o directoras dejan de asistir a algunas funciones, o sea, estás completamente solo. Yo ahorita estoy con Luis Ra, que es nuestro asistente, pero estamos él y yo, entonces justo antes de empezar la temporada yo le dije: Va a ser de mucha soledad. Pero eso también es muy bello y hay que abrazarlo.
Cuando es todo un equipo y son producciones más grandes, de alguna manera hay un descanso en tu equipo, o la misma conversación de todos los días, de llegar a función, de despedirte, aquí no. Eres tú con tus emociones, y a enfrentarte al público, hay funciones que se han vuelto muy difíciles, porque no es una obra fácil, de entrada el idioma aleja a la gente, dicen: ¡Ay, ¿por qué no me dijeron que era en inglés?. No hablo inglés. Y que esa es la belleza de este texto, que no tienes que saber inglés para que esta historia se quede en ti, Sergio Blanco lo escribe muy inteligentemente porque es una herramienta de supervivencia que usa este personaje, es como si estuviéramos, no sé, tal vez en Estados Unidos, muchos migrantes se tienen que comunicar con esas pocas palabras que conocen, y esta mujer cuenta toda su historia y toda la guerra de Troya.

Todo, porque además el público somos sus confidentes, y esta interacción que tú tienes ,que eres muy empático y tienes una gran simpatía, conectas muy bien con el público, que acaba siendo tu confidente. Y mira que platica todas sus intimidades, todas, hasta el tamaño del pene de sus amantes, incluido su hermano.
Las tragedias griegas, todas, o casi, se conectan, los personajes son incidentales en unas, protagónicos en otras, pero, dicen, parecen chismes de vecindad y la verdad no me parece tan mala la comparación, y todo eso que platica Kassandra, empezando por la relación incestuosa con su hermano, su relación con Clitemnestra, que después mata a Kassandra. Y sobre todo este enojo de Kassandra al reclamar: ¿cómo es posible que los autores no me hayan dado nunca una obra a mí, aparezco por ahí, soy la loca. Eso es muy original del texto de Blanco.

Si, es una belleza, y la verdad el trabajar con Luis Eduardo Yee y su visión hace que esta historia suceda, hay que tomar los textos de Sergio Blanco con mucha inteligencia, mucha inteligencia emocional, no ser tan inmediatos. Desde el primer momento Luis Eduardo habló conmigo y me dijo: Yo quiero construir a Kassandra a partir de su propia identidad, no quiero forzar nada. No importa cuál sea el exterior, la identidad y como nos apropiamos de nuestra propia identidad eso es lo importante.
Sin embargo, en la construcción del personaje, a mí me parecía importante darle detallitos, yo creo que sí le gusta maquillarse, ella lo dice durante su relato: No puedo porque no hay dinero. No puedo hacer mi transformación real porque todo en este mundo es dinero. Entonces es un gran impedimento para ella y a mí sí me parecía que era importante darle al personaje el esfuerzo por mostrar parte de su identidad, en su exterior, en las cosas que ella habita todos los días.

Ha sido un proceso muy, muy hermoso con todo el equipo, por supuesto con Luis Eduardo, con Fernanda García, que es la persona que hace este universo estético y sus excelentes propuestas. Estuvimos en la UNAM ya hace casi un año con Barbarie, otro texto de Sergio Blanco, que también dirigió Luis Eduardo, sobre canibalismo, y eso es lo bello de Sergio, que no se tienta el corazón, y no tendría porque tentarse el corazón frente a sus lectores o a su audiencia. Él habla de la realidad humana tal cual es.
Un momento que de repente me cuesta un poco en Kassandra, es hablar de su sexualidad porque ella es muy abierta, cómo lo eran los griegos, y cómo deberíamos de serlo todos y todas. Pero al teatro llegan familias completas con otras formas, y es muy bello ver cómo entra el público tan estructurado, queriendo hacerme ver como: ¡Convénceme!. Y al final de la obra salen completamente conmovidos y sonrientes, eso es algo muy hermoso, ver cómo la gente se va desestructurando y va quitando esas barreras y se entrega completamente a este personaje y se llevan algo.
No es un texto fácil, sin embargo es muy gozoso, la gente se divierte mucho y Kassandra dice cosas verdaderamente terribles, pero es tan empática y simpática, que se echa al público a la bolsa.
Desde la escritura. Uno lee ese texto, y te enamoras, entonces se vuelve una gran responsabilidad para quien la hace, ser consecuente con ese trabajo que hace Sergio Blanco desde su escritura.
Y el idioma no es un obstáculo.
No, yo creo que ni para quien la hace, ni para quién la ve. Creo que el inglés es algo que todos conocemos de alguna u otra manera, palabras, construcciones muy básicas, pero en nuestro subconsciente hay un uso del inglés. En México desde los años 40s había esta estilización del inglés y esta adaptación de las palabras para transformarlas al español mexicano, al español chilango, el spanglish famoso. Entonces vive en nosotros, por eso es muy bello que gente que decide quedarse, porque ha habido gente que dice: Me voy, no estoy entendiendo. Muy respetable, pero la gente que decide quedarse hasta el final, sale muy sorprendida porque dice, ¡entendí!, a pesar de que no hablo inglés. Y eso es lo más bello, el mensaje tiene que trascender barreras completamente, idiomas, culturas. Eso es lo hermoso de esta obra.

Cabe acotar que, tal cual la dices, así le escribió Sergio Blanco, no está adaptada, así la escribió, con ese inglés tan mocho, tan precario, tan básico.
Exacto. Yo me acordaba mucho la primera vez que la leí, de Sofía Vergara, que justo eso es parte de su éxito, su inglés mal hablado en Hollywood. Entonces la quieres, la terminas queriendo, me parecía muy interesante, es muy rico porque el personaje te da muchísimas posibilidades. Esta es mi Kassandra, esta es nuestra Kassandra, de Luis Eduardo, de Fernanda, de Carolina, de Luis, mía. Esta es nuestra Kassandra y a mí me encanta ver todas las Kassandras que se hacen por el mundo, porque son polos completamente distintos, diferentes Eso es lo bello del teatro.
Casandra fue sacerdotisa de Apolo, con quien pactó, a cambio de un encuentro carnal, la concesión del don de la profecía. Sin embargo, cuando accedió a los arcanos de la adivinación, Casandra rechazó el amor del dios; este, viéndose traicionado, la maldijo escupiéndole en la boca: seguiría teniendo su don, pero nadie creería jamás en sus pronósticos.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Muy recomendable.

Kassandra, de: Sergio Blanco.
Dirección: Luis Eduardo Yee.
Actuación: Emiliano Ulloa.
Jueves y viernes 20 horas, sábados 19 horas y domingos 18 horas, hasta el 14 de julio.
Teatro El Granero Xavier Rojas, Centro Cultural del Bosque. Reforma y Campo Marte, Atrás del Auditorio Nacional. Metro y metrobus Auditorio.




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