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Que se encuentren estos dos lenguajes. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

  • eseperches
  • 15 feb 2024
  • 8 Min. de lectura



A cien años de la muerte de Giacomo Puccini, surge La verdadera historia de la princesa Turandot, una puesta en escena revolucionaria, un espectáculo interdisciplinario que fusiona teatro, danza y ópera para narrar una versión más cercana a la visión original del autor persa Nezamí Ganyaví, escrita por Ximena Escalante, bajo la dirección del artista iraní Kaveh Parmas, con quien sostuvimos una interesante conversación.

¿Cómo se da el encuentro entre tú y Ximena, cómo llega esta princesa Turandot a tus manos?. Que bueno que llegó a tus manos.

A Ximena la conozco desde hace mucho tiempo, no sé si te acuerdes de la obra La piel, hace muchos años, casi 20 que la presentamos en la UNAM, ahí conocí a Ximena, por el 2004, entonces me interesó su lenguaje, como habla. Después ella hacía sus cosas, yo hice obras, algunas con Claudio Valdés Kuri, y después en 2019, ella escribió Cruzando geografías, en la pandemia, poco se podía ver, podían entrar pocas personas y fue una colaboración bastante interesante. Solamente podían entrar 15 personas, también en el CENART, era muy difícil de ver, pero nosotros teníamos que hacerlo porque pedimos estímulos fiscales también, teníamos que entregar la obra, y además yo tenía que regrese a Berlín. Entonces tenía muy corta temporada fue en colaboración con un artista iraní que vive en Nueva York, Shirin Neshat que hizo un video en Oaxaca entonces yo le mostré a ese video a Ximena, de 10 minutos, sin palabras, pero con imágenes muy potentes.

Yo hice la obra, estaba actuando, también estaba Edwin Calderón, y fue muy interesante, esa obra fue muy, muy interesante, tenía como 14 funciones y la presenté en Oaxaca, en el lugar de Toledo. Se acabó, me fui a Berlín, estuve 2 años trabajando y empecé a traducir Turandot, una historia persa del siglo XII.

El original que tú tradujiste, ¿es un cuento, una novela, Puccini se basa en ella para crear su famosa ópera?

Se llama Las siete bellezas la obra completa de este autor del siglo XII, una de las historias es la historia de Turandot. Son cuentos, es un príncipe que tiene siete princesas, por eso se llama las siete bellezas, y cada día de la semana va con una princesa y una de las princesas es Turandot, y esas princesas le cuentan una historia al príncipe para que se quede contento. Traduje esa obra del poeta persa Nezami Ganyavi, el original es muy místico con muchas metáforas que en español no estamos acostumbrados a escucharlas, comparaciones de bellezas con árboles, cosas que en el español no se hace. La historia, aún traducida del original, aun siendo tan bella, tan espiritual, tan mística, no me dejo muy contento porque también termina como la obra de Puccini, Turandot decapita a miles de hombres y después viene el príncipe azul, se enamoran y se casan y se abrazan y se acaba la obra. Entonces no entendía a esa Turandot que, después de matar tantos hombres, viene uno y se casa y termina. Es una historia que se tradujo en el siglo XVIII existían unas traducciones, pero la traducción más famosa era una comedia, se llamaba Turandot pero era una comedia, que Goethe, Schiller, la pusieron, la representaron, tuvo mucho éxito esa obra en el siglo XVIII en Alemania, y después desapareció.

A Puccini le llegó esa historia, entonces les dijo a sus libretistas, escríbanme una buena historia y yo le pongo la música, porque me interesa mucho ese personaje. Puccini no pudo terminar la ópera, murió en 1924, exactamente hace 100 años, no la había terminado, tenía cáncer y tampoco quedó muy contento con esa versión.

Entonces estaba luchando para que se entendiera lo que está pasando en esa historia. Le mostré la traducción a Ximena y le comenté: Yo quiero entender este personaje primero, y también ese príncipe, llega al lugar, se enamora, se casan y termina la obra.

Yo estaba en Berlín y Ximena me dijo: Me interesa también, nos vemos en Berlín. Estaba estrenando algo en Viena, nos vimos en Berlín, platicamos, le dije que quería, y que quería que escribiera, y le interesó. Ximena tardó un año en escribir la parte de Turandot y del príncipe. El lenguaje que hablan ellos dos, Turandot y el príncipe, es el lenguaje de Ximena, mientras yo estoy hablando el lenguaje del siglo XII, la narración es la voz del mismo poeta, entonces son dos lenguajes que van al mismo tiempo, el lenguaje del siglo XII y lenguaje del XXI de Ximena Escalante, ahí se encuentran. Yo le dije a Ximena: quiero que se encuentren estos dos lenguajes, pero también esas dos historias, explicando porqué esos dos personajes son como son.

Entonces se fusionan dos lenguajes de dos siglos distintos y la mezcla queda muy bien. Entiendo que también hay arias de Puccini, o sea, se suma un tercer lenguaje.

Exacto, hay arias de Puccini, pero con las palabras de Ximena, es la música con letras de Ximena.

Qué buen proceso, y el resultado es maravilloso. ¿Cómo fue tu proceso de selección de elenco?

Yo quería una Turandot con esos rasgos, que cantara también, no era tan fácil porque primeramente la Turandot de Puccini, canta en unas alturas muy agudas, no tiene el papel principal en Puccini, las arias más famosas son las de El príncipe, en el original ese personaje ni existe, el aria más famosa la cantaba Pavarotti maravillosamente.

Llamé a Mario Espinoza diciéndole ¿Conoces una actriz con estas características? Me dio como tres opciones y una de ellas era Daniela, empecé a platicar con ella, a verla, y me di cuenta que maneja muy bien el cuerpo. A Raúl, el príncipe lo conozco desde hace mucho tiempo desde De monstruos y prodigios, después de Mario Iván Martínez él tomó el papel, entonces lo conozco desde hace muchos años. Ya sabía que él es cantante, además es actor, es simpático, pero lo que le tenía que quitar era lo cómico, no me interesaba mucho lo cómico, él es cómico eso fue el reto, bajar, bajar la comicidad. Y a Manuel Mejía también lo conozco desde hace 20 años, tenemos una amistad, es un músico, compositor muy interesante que no se aferra a la música clásica, es muy abierto, no es como esos músicos que se dedican exclusivamente a la música clásica y no entran a otras cosas, son muy de partituras, en el caso de Manuel, él es muy abierto, simpático y con un interés enorme por la apertura, que tampoco encuentras muchas veces.

Los músicos son músicos tocan música y no son de palabras, muy pocos. entonces eso me facilitó el trabajo.

Son cuatro personas en escena, que son músicos, cantantes, actores, bailarines, en una puesta hermosa en la que confluyen, la actuación, el canto, la danza. Una puesta hermosa, un velo que deja ver la parte posterior de la escena, la montaña donde cuelgan las armas punzocortantes, dos sillas al frente. ¿Cómo se te ocurre eso, cómo llegan a tu cabeza todas estas imágenes que logras plasmar tan bellamente en escena?

La escenografía es de Xóchitl González. Xóchitl tenía otra cosa en mente. Al principio queríamos hacer las montañas y todo con papel, papel mache, esto se deja iluminar muy bien. Yo me hice fan de Alexander Calder, escultor estadounidense conocido por ser el inventor del móvil y precursor de la escultura cinétic, lo vi en un museo de arte contemporáneo justamente en Berlín en una exposición de arquitectura, me fascino, él trabajaba mucho con móviles, objetos que se movían, tenía la escultura y ponía cosas que parecían danzar, me quedé con esa imagen, le platiqué a Xóchitl, le conseguí algunas imágenes y también le fascinó, entonces la base es Alexander.

Con respecto a la iluminación, estaba un poco preocupado porque el Salvador Novo no tienen suficiente equipo, pero dije, Bueno Víctor Zapatero puede sacar todo, lo que sea, hizo lo que se pudo porque yo tenía ideas que no eran realizables. Eso es la escenografía y la iluminación, y Miguel Hernández hizo el sonido, el hace mucho cine, y la parte del texto yo quería, quiero todavía, que esa parte se toque en vivo, pero es difícil en cada función todo en vivo, como Manuel, que toca su laud, y todos esos sonidos que hay, los quería en vivo, no todo se puede, pero igual se logró algo muy bueno.

Efectivamente, y es algo diferente, absolutamente gozoso. Plásticamente es hermoso, la historia es muy bonita. Hay erotismo, danzan el Eros y el Thananos y eso está perfectamente logrado.

La puesta en escena que combina ópera, danza y teatro, se acerca la historia de Turandot, una mujer que encarna una furiosa rebeldía en contra de las normas sociales de su época, donde asume que el sentido de plenitud y trascendencia humana de una mujer, va más allá del matrimonio. Para protegerse de los pretendientes que vienen en su búsqueda, se rodea de talismanes y se encierra en un castillo al que le ha creado una fortaleza. El hombre que sea capaz de atravesar la fortaleza y romper todos los talismanes, tendrá la oportunidad de casarse con ella.

Tenemos funciones hasta el 25, y después veremos, no quiero que acabe aquí, está agarrando ritmo y después a mí me gustaría agregar una cosita más pero depende del financiamiento. Pero estoy muy a gusto, estoy muy contento.

Veo que los actores en cada función están buscando, es maravilloso ver cuando tienes actores que llegan con mucha disciplina, dos horas antes de la función, hacen calentamiento, quieren entrar en sus personajes, yo no sabía que eran actores así, sobre todo de Daniela no lo sabía. Ella no es nada conocida en México, vivió en Nueva York muchos años, estaba haciendo ahí la escuela y estaba trabajando y sí me sorprendió. Al principio cuando empezamos a ensayar con ella, le faltaban tablas, haces función tras función, una obra tras otra, las tablas se adquieren en las tablas, pero veo que eso es lo que ella quiere hacer, a eso se dedica y es muy interesante verla en escena.

El príncipe igual, cantar cada día tampoco es tan fácil, en ópera dan unas funciones y después pausa, porque para la voz, el teatro tiene una sequedad, y la sequedad no es muy buena para el canto, entra polvo.

Manuel también, el músico, llega una hora antes, una hora y media, y me doy cuenta que les gusta esa obra porque si no, no lo harían. Si te gusta la obra, si te gusta lo que estás haciendo, entonces te dedicas, quieres que las funciones salgan bien. Es muy bonito.

LLo proyectan y es la maravilla del teatro que es un arte vivo, y ustedes ofrecen un espectáculo absolutamente placentero que solo tú lo podrías haber hecho de esta forma.

Soy Pájaro, La Giralda Teatro y Proof of Work Studio presentan una obra interdisciplinaria que fusiona teatro, danza y ópera: La verdadera historia de la princesa Turandot, que bajo la dirección del talentoso artista escénico Kaveh Parmas, busca explorar la historia de una joven mujer que desafió las normas sociales de su época con una inteligencia y rebeldía apasionantes.

Nezamí Ganyaví, plantea un arquetipo femenino que valora la astucia e inteligencia por encima de la fuerza bruta y la belleza superficial; un mensaje que resuena fuertemente en la actualidad, ya que observamos una transformación en la manera en que tanto mujeres como hombres asumen la feminidad y su importancia en todas las esferas de la sociedad mexicana contemporánea.


Kaveh Parmas, director y actor nacido en Teherán, Irán, ha concebido este proyecto, que trasciende la mera anécdota histórica, en complicidad con Ximena Escalante, con quien comparte una visión artística en la que confluyen distintas disciplinas artísticas. Junto con un equipo excepcional, compuesto por los talentosos y multipremiados diseñadores escénicos.

 


 

El teatro es de todos. ¡Asista!

 

Absolutamente recomendable.

 


La verdadera historia de la princesa Turandot

Dramaturgia: Ximena Escalante.

Dirección: Kaveh Parmas

Actuación: Daniela Momo, Raúl Román, Manuel Mejía Armijo, Kaveh Parmas.

Una producción de Soy Pájaro, La Giralda Teatro y Proof of Work Studio.

Jueves y viernes 20 horas, sábados 19 horas y domingos 18 horas, hasta el 25 de febrero.

Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes (Cenart). Avenida Río Churubusco 79, colonia Country Club Churubusco, Coyoacán. 

La duración aproximada de la obra es de 75 minutos y es recomendada para adolescentes y adultos a partir de los 12 años.

Las localidades tienen un precio de $150 pesos y se encuentran a la venta en la taquilla general del Cenart y a través del sitio web: https://cenart.comprarboletos.com


 
 
 

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