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No necesitas creer en las historias de fantasmas. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

  • eseperches
  • 7 ene 2024
  • 6 Min. de lectura



2:22 Una historia paranormal, escrita por el talentoso Danny Robins, una destacada producción de suspenso con elementos sobrenaturales que ha cautivado a la audiencia en Londres, se despide, esperemos momentáneamente, de escenarios mexicanas.

2:22 es un thriller psicológico que teje una trama cautivadora repleta de secretos y giros inesperados.


La obra, escrita con maestría por Robins, se ha ganado una reputación internacional por su capacidad de mantener a la audiencia al borde de sus asientos desde el primer instante.

Eli y su cónyuge Sam, una pareja que tiene opiniones divergentes acerca de lo sobrenatural, de hecho, ambos constituyen la unión de dos mundos diametralmente opuestos, se mudan a una casa enigmática. Mientras Eli percibe la presencia de un ente espectral acechándolos, Sam se apega firme y friamente a la lógica y la racionalidad. Cuando sus amigos Laura y Fer se unen para compartir una cena, la noche da un giro desconcertante. ¿Es posible cruzar los límites entre la existencia y la muerte?, ¿Puede la frontera entre la vida y la muerte ser cruzada? El cronómetro empieza a correr, anticipando el enigma que se oculta detrás de las 2:22... ¿Seremos capaces de desentrañar su enigma?

Alejandra Ambrosi, Diego Klein, Erika de la Rosa y Jorge Losa se unen para dar vida a los personajes que protagonizan esta intrigante historia. Cada actor aporta su experiencia y habilidad actoral para dotar de autenticidad y profundidad a los roles que interpretan, sumergiendo a la audiencia en las emociones y dilemas de los personajes.

Danny Robins ha escrito varias series sobre experiencias sobrenaturales, algunos de sus podcasts, que tratan ese tema, han conseguido premios. En el 2022 escribió 2:22 Una historia paranormal, que se estrenó en el West End londinense, y a partir de ahí se han hecho montajes en diversas ciudades alrededor del mundo, llegando a la Ciudad de México bajo la producción de Antonio Calvo y Coco Valles.

Robins creó un texto donde juega con elementos clásicos de historias donde sucesos sobrenaturales ponen en crisis a quienes los viven y a quienes los observan. Parte con una madre primeriza, que enfrenta esa inquietante etapa de la vida, al mismo tiempo que se acostumbra a un nuevo domicilio, mismo que ha sido remodelado y, por consiguiente, podría contener un pasado no claro, aunado a una no cumplida promesa de respetar el espacio a los longevos dueños anteriores. Eli reclama a su esposo ausente durante la primera manifestación, no responder al teléfono cuando le necesitaba. El reclamo será una constante.

Este tipo de obras generalmente utilizan una serie de recursos infalibles e infaltables y esta no es la excepción, aunque lo hace de manera inteligente y moderada: ruidos estridentes, variaciones de luz, sonidos extraños, son algunos de ellos. De hecho, el género requiere que el espacio ofrezca sensaciones de sugestión para lograr el suspenso absolutamente necesario. Los responsables de las diversas disciplinas teatrales lo logran cabalmente: diseño escenográfico, a cargo de Félix Arroyo, diseño de iluminación de César Perrín, y el diseño de audio responsabilidad de Antonio Calvo lo logran muy eficazmente, creando los estímulos para percibir lo paranormal.

Un buen diseño sonoro, de iluminación y de escenografía para poner en contexto y ambientar las historias implica elevados costos por los elementos físicos: “En 2:22 hay casi 200 efectos de audio, es complejo recrear cosas que son de uso cotidiano, aquí parte de los sonidos los escuchan en un monitor de bebé, también se perciben cosas a través de celulares o incluso una Alexa, que dan pistas”, acota Antonio Calvo. “Acá lo que aprendimos es que no puedes escatimar porque un detallito, un efecto especial, todo eso suma para que el público salga queriendo volver a ver la obra, porque sale con el impacto visual, emocional y todo lo que te deja el teatro”.

El productor Antonio Calvo es, sin duda alguna, el productor experto en la materia, alcanzando el récord, único en México de mantener por más de tres décadas en cartelera La dama de negro, obra maestra del género de suspenso, hace uso de todos aquellos recursos que sabe que funcionan para satisfacer las expectativas del público.

2:22 brinda la oportunidad de pasar una noche en el teatro con ese cosquilleo en la espina dorsal manteniéndote al borde del asiento hasta el final. Hay algo profundamente catártico en las historias de fantasmas: ¿qué mejor manera de celebrar el fin del distanciamiento social que apoyarte en el brazo de tu aterrorizado/a acompañante o vecino de butaca?.

El montaje parte de una premisa de otro maestro en la materia el actor y director Rafael Perrín: Respeto absoluto a la inteligencia del público teatral, asumiendo que no se le va a asustar con portazos, sino que va a vivir intensamente todos los elementos de una obra.

El, es parte fundamental de la creación y éxito de La dama de negro pieza de Susan Hill Hace, obra que se tomara en serio este género, que vio en Londres, y decidió, junto a sus socios Carlos Bracho y Antonio Calvo, traerla a México. Calvo, ahora en sociedad con Socorro Valle, adquirieron los derechos de 2:22: una historia paranormal, apenas estrenada el año pasado en Londres, para mostrar cómo cuatro amigos sufren sucesos extraños en su nuevo hogar, cuya remodelación parece esconder un secreto.

Añade el productor de la obra: “El chiste del terror es que todo suceda naturalmente, que todo empiece a pasar sin que se dé cuenta el público, crear una especie de hipnosis colectiva donde la gente empiece a comprarte la idea de la historia”.

El productor destaca que la magia del género germina desde el libreto; la historia debe estar muy bien contada para que su simple lectura provoque miedo. Reitera que un error muy común es que se quiera emular al cine: “Eso nunca va a funcionar porque el público no está viendo una pared, está viendo seres humanos”.

No necesitas creer en las historias de fantasmas… ¡Estás en una!. Se trata de un relato sobre el más allá, pero no se trata necesariamente de terror; de hecho, es ahí donde no hay que enmarcarlo. Es una obra que sobrepasa los límites habituales de las tramas que tratan lo oculto. Al igual que en el cine, existen películas gore, predecibles e inevitablemente aburridas, en las que no hay más que litros de salsa cátsup, sobresaltos recurrentes, pero también existen esas raras joyas pulidas que se alejan de la banalidad y exploran temas más profundos sobre la naturaleza humana. 2:22 es esto último, y su texto natural y profundo es prueba indiscutible.

Escrita por el dramaturgo y periodista Danny Robbins, cuya experiencia previa escribiendo ficción marca una pauta de experiencia en el campo espiritual, la obra es una exploración racional, aunque emocional de las relaciones y la personalidad de las personas. El miedo a lo que no conocemos, a lo que no entendemos, o a lo que pretendemos, es el punto de partida para desentrañar no sólo los secretos de nuestras interacciones con los demás, sino los personajes que podemos crear al hacerlo. Escrita con mucho ingenio, el tono cómico inicial se transforma progresivamente en un drama serio, que atrae la atención, exponiendo la misma complejidad que tarde o temprano encontraremos en la vida misma.

Con un muy buen ritmo, tanto por sus diálogos como por los acertados saltos temporales, la tensión crece exponencialmente durante la representación, sin que haya un solo momento en el que decaiga el interés. A medida que se acerca el momento de que se produzca de nuevo el temible suceso, también lo hace la evolución de los personajes, que se abren al público y a su propio yo, asumiendo sus debilidades y defectos. Es aquí donde la crudeza y la valentía de la obra alcanzan su punto álgido, tratando temas que, por justos que fueran, han sido silenciados por la corrupta corrección política.

Con un reparto, que incluye a Alejandra Ambrosi (Eli), en un muy afortunado retorno a los escenarios, Diego Klein (Sam), Erika de la Rosa (Laura) y Jorge Losa (Fer), la química entre ellos es notoria, dando la sensación de ser parte de la escena, no como un espectador, sino como un invitado más a la fiesta.

Dirigida por Gabriel Mata-Cervantes, 2:22 es ejemplo de lo que el talento y la imaginación pueden aportar cuando se trata de una historia clásica. Todos hemos visto o leído tramas que tratan un tema similar, incluso puede que nos hayan contado alguna sacada de experiencias de conocidos, sin embargo, esta obra consigue destacar. Hay humor, tragedia, profundidad, toca fibras sensibles, y racionales, y el autor no teme decir lo que piensa.


Con un sorpresivo final, pese a que inteligentemente el autor proporciona múltiples pistas durante todo el desarrollo de la obra. La “conducta” de Alexa es una muy clara, cuando se juega, en buena lid, con la mente de los espectadores hasta ese punto, no hay duda de que algo bueno se tiene.

 


 

El teatro es de todos. ¡Asista!

 

Absolutamente recomendable.

 



2:22. Una historia paranormal de Dany Robins

Dirección: Gabriel Mata-Cervantes.

Actuación: Alejandra Ambrosi, Diego Klein, Erika de la Rosa y Jorge Losa.

Sábados 18 y 20:45 horas, domingos 18 horas.

Teatro Xola, Julio Prieto. Eje 4 Sur, Xola, 809, Col del Valle.

Boletos: VIP: $ 750. ELITE: $ 650. PLATA: $ 550, de venta en taquilla y ticketmaster.

 


 
 
 

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