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Los personajes de poder son mujeres. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

  • eseperches
  • 2 jul 2023
  • 5 Min. de lectura


Después de que se diera un tercer sismo en una de las fechas más significativas, y ahora temidas de México, el 19 de septiembre, a través de las redes sociales, sus usuarios difundieron la leyenda mexica de un dios para muchos, desconocido: Tepeyóllotl.

Tepeyóllotl, el Dios mexica de los temblores, es representado por un jaguar y, de acuerdo con el códice Telleriano-Remensis, su nombre significa “corazón del monte”, y hace referencia al sonido que hace la tierra antes de que llegue a ocurrir un terremoto.

Su imagen del jaguar viene del códice Vaticano-Latino en el que dicen que “el jaguar es un animal muy terrible y así lo tienen por mal pronóstico y el peor de todos, es el eco de la voz”.

Guilhem Oliver en su libro Tepeyóllotl, corazón de la montaña y el señor del eco, apunta que se trata del sonido que genera el jaguar al salir de su cueva y rasga con sus garras la tierra, lo que provoca los movimientos terrestres.

A partir de esta leyenda, la Compañía Nacional de Teatro presenta Aleteo, basada en el mito del rugido del jaguar, escrita por David Gaitán y dirigida por Isabel Toledo, segunda obra de las cuatro que conforman el proyecto Teatro de Arte Mexicano, creado por Aurora Cano, directora de la Compañía Nacional de Teatro, en el que se convocó a un grupo de dramaturgas y dramaturgos, así como a directores y directoras, a reflexionar en torno a la identidad del teatro nacional.

El ciclo tiene como propósito impulsar la creación de textos escritos por autoras y autores mexicanos contemporáneos en torno a leyendas o mitos de nuestro país.

Esta iniciativa parte de una nueva línea curatorial incorporada este año a la programación de la compañía, Dialéctica de la diversidad, que se suma a las dos ya existentes: Gran repertorio universal y Patrimonio dramático nacional.

Mediante este nuevo eje programático se busca fomentar la interdisciplina del teatro con otras áreas de la creación artística, así como emprender una investigación identitaria sobre la multiculturalidad y las bases del sentido de representación en México.

El proyecto consiste encargar cuatro obras a igual número de dramaturgos nacionales, de corrientes, lenguajes y generaciones distintos, a estrenarse a lo largo de 2023.

Las dos primeras se han presentado en el primer semestre del 2023. La primera fue Fruto en la sequía, de Itzel Lara, basada en el mito de la Coatlicue, dirigida por Hugo Arrevillaga. La otra es Aleteo, de David Gaitán, sobre el mito del rugido del jaguar, con la dirección Isabel Toledo.

Entre las particularidades de este nuevo proyecto, la funcionaria explico que las cuatro producciones se representarán en un mismo dispositivo escénico, realizado por Jesús Hernández, diseñador mexicano muy reconocido, con la participación de diferentes artistas plásticos, además de que contarán con música en vivo, para dar cuenta del vasto repertorio musical del país, que va desde lo contemporáneo más conceptual y abstracto hasta los sonidos más tradicionales de lo popular.

Aleteo parte de la interrogante: ¿Cómo reaccionarían los medios de comunicación, los gobernantes y la comunidad en general si se pudiera predecir que un mega terremoto va a arrasar la Ciudad de México?, a partir de esta premisa, David Gaitán, actor, director y dramaturgo escribió la obra.

El diseño visual de la puesta en escena está inspirado en la obra de la artista visual Libertad Alcántara y escenofonía explora la combinación de alientos y percusiones desde una óptica contemporánea que va construyendo poco a poco el rugido del jaguar.

Aleteo establece una conversación sobre la causalidad de aquello que nos determina. ¿Qué tan aleatorio es el destino? A partir de esta pregunta la obra plantea desde la dramaturgia, que existan varias versiones distintas de la historia y es el público asistente a cada función quien determina los acontecimientos que se verán en escena a partir de tres puntos de quiebre que se presentan a lo largo de la obra. De tal forma, Aleteo cuenta con seis versiones diferentes en las que el azar, y los personajes que interactúan con él en la obra, se ven modificados radicalmente ofreciendo a los espectadores la posibilidad de ir varias veces al teatro para experimentar cada una de las versiones.

La directora del montaje, Isabel Toledo, en diálogo con Gaitán durante el proceso de escritura, lanzó el reto de que, en el entorno ficcional existiera un cambio de paradigmas en los papeles de poder, de modo que fueran personajes femeninos y no hombres, los empoderados a los que pudiéramos ver teniendo que actuar bajo esta encrucijada.

Los personajes de la obra son una ingeniera geóloga, la presidenta del país, una asesora cuya función es respaldar políticamente a la ingeniera, un asesor opuesto a la presidenta y una famosa periodista, quienes juegan con las variantes de sus personajes dentro de la historia, a veces quedando como grandes héroes, y otras tomando decisiones que los llevan al abismo.

De tal forma, el final de Aleteo puede ser diferente en cada función pues será elegido por el público, que decidirá los caminos de esta historia, como lo ha hecho en dos ocasiones anteriores el prolífico David Gaitán, para beneplácito de quienes aprecian esa oportunidad de tomar decisiones en cuanto al desarrollo de la historia que está viendo, y para goce de sus detractores, que, sin duda lo acusaran de auto plagiario y poco original.

Gaitán hace una actualización del mito mexica y lo traslada a un contexto contemporáneo, sobre las dudas que tenemos en torno a los terremotos, la incertidumbre, la inseguridad y el miedo que nos provocan y nuestro deseo por anticiparnos y generar tecnologías o estrategias que nos protejan. Anecdóticamente, la historia ocurre en el México contemporáneo.

Cinco son los personajes en Aleteo: La historia parte con Gabriela Bravo, magníficamente interpretada por Olivia Lagunas, en su debut como actriz el elenco estable de la CNT, una ingeniera geóloga que tiene una tecnología para predecir sismos y sabe que hay uno muy grande que se avecina, en su búsqueda por hace público su descubrimiento, se enfrenta con personajes de la esfera sociopolítica mexicana que la apoyarán, o no.

Gaitán propone puntos de quiebre cada vez que Gabriela conoce a los personajes y es el público quien decide si le cree o no le cree; en función de esto, la obra distintos caminos, lo que implica que cada función sea diferente y hay seis posibles obras que los espectadores podrán apreciar.

Como ya se mencionó, los personajes de poder dentro de la historia son mujeres, a solicitud de la Isabel Toledo, responsable de la puesta en escena. En el original, su autor planteaba la mayoría de los personajes de poder como masculinos, la directora decidió de que la presidenta y la ingeniera fueran personajes femeninos. Ver a estos personajes, escritos como hombres, actuados por mujeres evitan una carga de género desde la escritura.




El teatro es de todos. ¡Asista!


Muy recomendable.



Aleteo, de David Gaitán.

Dirección: Isabel Toledo.

Actuación: Zabdi Blanco, Estefanía Estrada, Carlos Matus, Olivia Lagunas, Nara Pech, Adriana Reséndiz y Edwin Tovar, integrantes del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro.

Diseño de escenografía: Jesús Hernández.

Diseño de iluminación: Matías Gorlero.

Diseño de multimedia: Miriam Romero.

Diseño de vestuario: Laura Marnezti.

Composición musical y diseño sonoro: Diego Espinosa.

Diseño visual inspirado en la obra de Libertad Alcántara,

Sábado 19 horas, domingo 18 horas, hasta el 2 de julio.

Teatro Julio Castillo. Centro Cultural del Bosque. Reforma y Campo Marte, Atrás del Auditorio Nacional. Metro y Metrobus Audotrio.

Localidades:  $150

 
 
 

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