Fue una historia ¿de amor? Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 25 oct 2023
- 4 Min. de lectura

Como ya lo habíamos comentado previamente, El Milagro hace que el milagro se lleve a cabo, el milagro de poder disfrutar nueve nuevos textos de la dramaturgia mexicana.
Tuvimos oportunidad de asistir a Trece maneras de mirar un glaciar, escrita y dirigida por Cynthia Fernández Trejo, dramaturga, guionista y directora de cine, un poderoso texto que nos lleva a viajar, de la mano de la viajera protagonista de la obra.
Oriunda de la Ciudad de México, Fernández Trejo es Licenciada en Letras Francesas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Sorbona de París IV y egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) de la Ciudad de México.
Se ha desempeñado como guionista en proyectos para diversas productoras, tales como Corazón Films, Campanario, Alazraki Films y Perro Azul, y ha formado parte del equipo de escritores de series para plataformas como Netflix y Amazon.

Ha sido beneficiaria de la Beca para Jóvenes Creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA) de México en el área de guion cinematográfico (2015 y 2018), también fue becaria de la Fundación para las Letras Mexicanas (2019-2021).
Es autora del libro Wunderkammer (2018), así como directora y guionista del cortometraje Piedra de caballo, seleccionado en diversos festivales internacionales, y del largometraje animado El lenguaje de los pájaros.

En Trece maneras de mirar un glaciar, su protagonista, escritora, buscando el fluir de su pluma, negado, según ella desde que estableció una relación de pareja, va a buscar a su musa a la Patagonia, en lo más recóndito de la Argentina, también para continuar con sus estudios de posgrado.
Una serie de eventos sin explicación, expulsan a la bloqueada escritora del pueblo, mientas su pareja se debate entre la vida y la muerte, en estado de coma.

Él la acompaña en el viaje, mas bien su energía, su imagen, su presencia, por supuesto que los celos aparecen, así como probables parejas. Lo que vemos, fue una historia ¿de amor?
Recientemente la dramaturgia emergente ha venido explorando desde formas dramáticas tradicionales, hasta territorios vanguardistas y experimentales; planteando temas que escudriñan la humanidad desde la intimidad y otros esquemas para alcanzar a levantar el telón. La voz femenina predomina en el género dramático, en un momento en el que se intercambian los papeles de autor con el de director.

La Fundación para las Letras Mexicanas y El Milagro, instancias con vocaciones y objetivos afines en su concepto sobre la dramaturgia, confluyen en un mismo camino, apostando por un proyecto semilla para impulsar a estas nuevas generaciones, apoyando cinco puestas en escena y cuatro lecturas performativas que conforman el programa del festival.
Bernardo Benítez y Jazmín Tirzo repinten como pareja luego de la grata experiencia de El hoyo, a ellos se suma Gerardo Gallardo haciendo a varios personajes. Con la pareja, viajamos de México a Argentina, pero también visitamos la ciudad luz, París.

La también directora crea un ambiente gélido, como el espacio donde la escritora busca a su musa entre extraños pobladores y sus muy numerosos canes. Un gran telón de plástico logra el objetivo, y unos cuentos elementos, un anaquel-librero, tres bancos, un pequeño bloque de hielo, dos pantallas y un misterioso hombre con chamarra verde, nos trasladan a otras dimensiones.
Como bien lo apunta David Olguín, también tutor de dramaturgia de la FLM, el acento está en el texto y en la actoralidad. O como lo explica Miguel Limón Rojas, presidente de la fundación, “se trata de plantar la semilla de un proyecto escénico que puede crecer, con un apoyo económico, para ver realizado su montaje y con ello acceder al mercado de la producción nacional; que se estrene y logre encontrar extensiones de temporada”.

David Olguín explica: “se trata de cuatro lecturas dramatizadas algunas llevadas un poco más allá del atril, es decir, casi esto que le dicen la lectura performativa, todavía el actor con libreto en mano, pero semiproducida, y cinco puestas en escena que, de manera digamos humilde, pero muy generosa, la fundación finalmente les dio fondos, ellos lo llaman como si fuera un Fondo Semilla para arrancar el proyecto, es decir, un promedio de 50, mil pesos a cada de los proyectos. Se puede pensar que es poco para una producción, pero una producción joven empieza hoy en día sin nada prácticamente, entonces estas pequeñas compañías lo que están haciendo es finalmente apostarle a que este sea su primera plataforma de presentación, para como hoy pasa con la mayoría de los proyectos que ya otras convocatorias te piden que ya estén producidos.

Y Trece maneras de mirar un glaciar, es un muy buen ejemplo de ello, ofreciendo una puesta en escena creativa, lúdica, imaginativa, espléndidamente actuada, aprovechando los recursos muy eficazmente.
Se levanta el telón, con una producción digna y visible, y empiezan a adquirir vida al irse a otros espacios de presentación. Estos trabajos apoyados por la FLM invaden El Milagro.

David Olguín reconoce que se trata de un abanico de posibilidades muy rico, en el que dominan las voces femeninas, “eso es lo que en realidad está sucediendo y con méritos propios”. En El Milagro aporta, “hemos intentado que tengan las mejores condiciones para hacer un festival de dramaturgia joven, con el 100% de la taquilla para ellos, con la finalidad de que la puedan reinvertir en su propia producción. Así fue pensado”.
Acceder a esa idea de poder producir para los nuevos talentos se vuelve de pesadilla realmente, añade Olguín, pero los levantan de la nada, de la absoluta desprofesionalización, entonces eso es lo que me pareció importante de esta apuesta, y también el que está centrada en los dramaturgos. Son nueve textos que ven la escena prácticamente nueve nuevos textos, algunos de ellos de autores ya conocidos. La selección se hizo a partir de aquellos que son de las últimas generaciones de la Fundación, para apuntalar sus carreras, sacarlos a la luz pública, de manera que veremos nueve textos, nueve nuevos textos.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable.

Trece maneras de mirar un glaciar, de Cynthia Fernández Trejo.
Dirección: Cynthia Fernández Trejo.
Actuación: Bernardo Benítez, Jazmín Tirzo y Gerardo Gallardo.
Asistente de dirección: Lázaro Izael.
Producción ejecutiva: Yuly Moscosa.
Diseño de producción: Malcom Vargas.
Música: Hermanas.
Video: Jano Telléz.
Edición de video: Mateo Granillo.
Miércoles y jueves 20 horas. Hasta el 26 de octubre.
Teatro El Milagro. Milá




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