Estar vivo y muerto al mismo tiempo. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 26 jul 2023
- 6 Min. de lectura

La desaparición forzada es un grave problema institucional de violencia exacerbada y de impunidad alarmante en México, que vulnera a la sociedad en su conjunto, lo cual constituye una violación de las normas nacionales y de derecho internacional que garantizan a todo ser humano el derecho a la libertad y a la seguridad de su persona, el derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica, y el derecho a no ser sometido a torturas ni a otras penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes, y desde luego, el derecho a la vida.
Los datos duros son aterradores, más de 100 mil personas registradas como desaparecidas, según datos de la organización, México Unido contra la Delincuencia, según la ONU, la cifra asciende a más de 110 mil.

La Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas define la desaparición forzada como “La privación de la libertad a una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes”.

El Comité contra las Desapariciones Forzadas, órgano de vigilancia de la Convención Internacional para la Protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, de la Organización de las Naciones Unidas, creada el 20 de diciembre de 2006 y ratificada por México el 18 de marzo de 2008, visitó México en 2021, luego de ocho años de comunicaciones, desde que presentó la solicitud en el año 2013, para obtener el consentimiento del Estado Mexicano.

El Comité se integró por cuatro miembros, que visitaron 13 Estados: Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz; en donde sostuvieron reuniones con más de 85 instituciones de los Poderes ejecutivo, legislativo y judicial, así como con órganos autónomos, tanto en el ámbito federal como estatal; también con decenas de colectivos de víctimas y centenares de víctimas y organizaciones de la sociedad civil provenientes de los Estados de la República.

El Comité encontró favorable la creación en México de la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, de la Ley General de Víctimas, así como la creación del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, también favoreció la reactivación del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, la creación de comisiones locales de búsqueda y de las Fiscalías Especializadas en la Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas, la adopción del Protocolo Homologado para la Búsqueda de Personas Desaparecidas y No Localizadas y del Protocolo Adicional para la Búsqueda de Niñas, Niños y Adolescentes.
Reconoció que las desapariciones forzadas continúan siendo cometidas directamente por agentes públicos del ámbito federal, estatal y municipal y que, sumado a ello la delincuencia organizada se ha convertido en un perpetrador central de desapariciones, con diversas formas de connivencia y diversos grados de participación, aquiescencia u omisión de servidores públicos por lo que el problema en México se ve multiplicado.

Existen patrones de desapariciones, por ejemplo, en los Estados de Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán en donde la mayoría de casos, son niñas y adolescentes de 10 a 19 años, ahí se alcanza un promedio de desaparición de mujeres de más del 60%, superando el promedio nacional que es del 25%. Se considera que en estos casos las desapariciones son un medio para ocultar la violencia sexual, el feminicidio, la trata y la explotación sexual.
Otro patrón que se observa es en el contexto migratorio, las masacres de San Fernando, Cadereyta, Güemez y Camargo son ejemplo de ello. Las comunidades indígenas también sufren las desapariciones, las cuales se dan por conflictos sociales territoriales, en el que se dan despojos por parte del crimen organizado o actores privados, desde luego con la complicidad de los servidores públicos. También se da el caso de las desapariciones de personas LGBTIQ+ cometidas por fuerzas de seguridad, o por la delincuencia organizada con distintos niveles de consentimiento de las autoridades.

La realidad es que solo un mínimo porcentaje de los casos de desaparición de personas, entre el 2 % y el 6 %, han sido judicializados y solo se han emitido 36 sentencias en casos de desaparición de personas a nivel nacional según la información proporcionada por el Estado, al 26 de noviembre de 2021, frente a estos datos existen otros que indican que hay más de 52,000 personas fallecidas sin identificar, que se encuentran en fosas comunes y centros de resguardo forense. En los estados de Baja California, Ciudad de México, Estado de México, Jalisco, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León, se concentran el 71,73 % de los cuerpos no identificados.
La tarea del Estado Mexicano es visibilizar y no seguir ocultando las desapariciones forzadas, no se puede seguir negando la realidad por más tiempo; se debe considerar que existe desaparición forzada siempre que haya participación, complicidad, permisibilidad o consentimiento de la autoridad y la hay, cuando no se investiga.

El joven y talentoso César Chagolla aborda, de forma sensible, esta temática en Variaciones Schrödinger, inspirándose en lo que sucedía en el hogar de una familia cercana a él, a partir de la desaparición de uno de los hijos.
Chagolla, originario de Morelia, Michoacán, estado brutalmente azotado por la violencia y el narco, cuenta con dos licenciaturas, una en psicología y la otra en actuación cursada en la Escuela Nacional de Arte Teatral del INBA. Se ha desempeñado como actor, dramaturgo y director de escena. Es cofundador del Colectivo Punto de Ebullición, en el que actúa, escribe y dirige. Además de su quehacer teatral, trabaja en un proyecto social tendiente a la profesionalización artística de personas con discapacidad intelectual.

Variaciones Schrödinger hace referencia al gato de Schrödinger, un experimento mental del físico austriaco-irlandés Erwin Schrödinger en 1935, durante unas discusiones que sostenía con Albert Einstein, con el fin de ilustrar su perspectiva con respecto al problema de la interpretación de Copenhague de la mecánica cuántica, el cual consiste en demostrar la hipótesis de que un gato, paradójicamente, puede estar vivo y muerto al mismo tiempo mediante un estado conocido como superposición cuántica que resultado si se le vincula a un evento subatómico aleatorio que puede ocurrir, o no.

El texto fue finalista del Premio Nacional de Dramaturgia Joven Gerardo Mancebo del Castillo en 2019. Variaciones Schrödinger es una puesta en escena, que aborda de manera poética, humana y sensible un tema complejo y profundo: las consecuencias individuales y sociales del dolor de una familia que espera tener noticias sobre el paradero de un ser amado. Ante la falta de certezas de vida o muerte, para los ojos que esperan a la persona desaparecida, permanece indefinidamente en una suerte de superposición de estados como en la paradoja del gato de Schödinger. Bajo esta premisa, afirma el autor y director, se alternan en escena distintos escenarios realistas y oníricos que transitan por la travesía de un duelo inconcluso, como el que viven miles de personas en nuestro país, de tal forma, cada noche, Soco sirve la cena, en la mesa, cuatro platos y cuatro vasos, cuatro cubiertos, ejecutando una rutina que parece congelada en el tiempo.
En septiembre de 2021 se estrenó Variaciones Schrödinger, en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, en una producción de la Coordinación Nacional de Teatro del INBAL y Phobos Teatro.

Esta puesta en escena es protagonizada por la siempre espléndida Gabriela Núñez, el reconocido Luis Miguel Lombana, y los jóvenes talentos Raúl Andrade y Jorge Rojas.
Chagolla, ha incursionado desde el teatro clásico hasta el teatro musical. Algunas de las puestas que ha dirigido son El jardín de Beamon, Agua. La invención del deseo, Juan y La Muerte y Sombras en el carrizal.
Variaciones Schrödinger es una obra imprescindible, no sólo por su manera de abordar un tema tan desafortunadamente vigente y doloroso en nuestra realidad nacional, sino por contar con una propuesta escénica que arriesga actoral, lumínica y sonoramente, con la intención de generar una experiencia sensorial completa para el espectador.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable. Deje todo y corra a verla.

Variaciones Schrödinger de César Chagolla.
Dirección: César Chagolla.
Actuación: Gabriela Núñez, Luis Miguel Lombana, Raúl Andrade y Jorge Rojas.
Jueves y viernes 20 horas, sábado 19 y domingo 18 horas, hasta el 30 de julio.
Teatro Benito Juárez (Villalongín 15, colonia Cuauhtémoc, Metrobús Reforma).
Admisión: Entrada general, $184. Los boletos se pueden adquirir en la taquilla del teatro y en Ticketmaster.




Comentarios