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Una forma de tristeza y desconfianza flota en el aire. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.

  • eseperches
  • 5 sept 2020
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 4 oct 2020




Y se hizo el milagro. Reabrieron los espacios escénicos de la Ciudad de México. El sábado 29 de agosto y luego de cinco meses de cierre obligado y más que pertinente, el Teatro El Milagro fue el primero en abrir sus puertas con el estreno de SOBREEXPUESTA/ El acontecimiento ha muerto.

En medio de una sesión fotográfica irrumpe Ramiro, ex líder de un movimiento social del que supuestamente formaron parte: Viridiana (la celebridad), Iván (el fotógrafo) y Mar (la manager), y a quien presumiblemente, traicionaron.


Aparentemente, han pasado veinte años desde aquella lucha ideológica, durante la huelga estudiantil de la UNAM de 1999. Cuando ya todos, se han visto modificados, Yen, asistente y pareja del fotógrafo, observa que, en el reencuentro y la reconstrucción de hechos, hay elementos que no encajan y otros, que apenas están por revelarse, como Valeria, hermana de Viridiana.


Esto, que podría ser la anécdota de la obra, es quizá el montaje de los fragmentos de la memoria de estos personajes. O la evidencia de que, quizá, la mayoría de los fragmentos de esa forma de derrota existencial, artística e ideológica de una generación ha dejado sus escombros fuera de cuadro para dar paso a la sobreexposición de la imagen procesada, aquella capaz de sustituir al acontecimiento, incluso. Escrita y dirigida por José Alberto Gallardo, SOBREEXPUESTA transcurre entre lo que fue y lo que pudo ser; entre la afirmación del acontecimiento y su exhibición como montaje y en cuyas superposiciones, quizá podamos vernos identificados.

SOBREEXPUESTA/ El acontecimiento ha muerto, se presentó en una versión a distancia, vía Zoom, en el marco del ANTI FEstival. En aquella adaptación el Zoom operó como una suerte de entramado de cámaras de seguridad que, desde distintos emplazamientos, mostraron el hábitat de cada personaje.






La compañía El milagrito: “Invita a vivir nuestra puesta en escena, que cobra, al menos para nosotros, un significado completamente nuevo frente a la realidad que vivimos. No conocemos aún los alcances de las consecuencias que esta pandemia, el confinamiento, la cobertura de los rostros y el distanciamiento social, tendrán, sin mencionar, por supuesto, los económicos, aunque ya vamos resintiéndolos y más aún aquellos sobre nuestro ánimo. Una forma de tristeza y desconfianza flota en el aire”.

Estas palabras tienen por objeto invitar a participar en este ejercicio de celebración colectiva, porque, aún a través de las caretas y desde la distancia que las medias sanitarias imponen, nos miramos a los ojos, sentimos nuestras respiraciones, compartimos nuestra presencia y con ello, tal vez, comenzaremos a recuperar la confianza.





SOBREEXPUESTA / el acontecimiento ha muerto, presenta fragmentos, negaciones, superposiciones y cambios de foco sobre la traición y derrota ideológica de un grupo que se reencuentra. Despliega dudas acerca de la narración y la imagen, como medios para no únicamente dar testimonio de la realidad, sino que como hoy sabemos, también para ser modelos de ella, al extremo de, en apariencia, preferir negar el acontecimiento.

Gallardo, con la complicidad de su equipo, reflexiona en torno a la exponencial escalada, durante esta pandemia, de la explotación de la imagen y más aún, de la auto imagen y la auto narración en tiempo real; de la sobreexposión, práctica autoimpuesta desde su llegada al trono, por López Obrador vía su mañanera. Todo ello, ha cobrado un sentido del que hoy, únicamente las y los espectadores, podrán dar cuenta.


Esta es, como ya se dijo, la primera puesta en escena post cuarentena, larga cuarentena de 5 meses y hace alusión a las condiciones de la pandemia. Los histriones aparecen todo el tiempo en escena con cubreboca y por supuesto que el tema del confinamiento también está presente.

Resulta prioritario informar que el Teatro el Milagro, como sin duda será en todos los teatros de México, se llevan a cabo todos los protocolos para prevenir el COVID, como certeramente afirma Boris Schoemann: “Los teatros vamos a ser modelo de cómo cuidarnos”.


El Milagro se ha preparado para cumplir con todas las normas y reglamentaciones a fin de brindar seguridad a los trabajadores, a los actores y al público. Entre las medidas aplicadas se encuentran: fumigación periódica, sanitización del espacio con una compañía certificada por la COFEPRIS, limpieza diaria de áreas comunes con uso de cloro.


Al ingresar al recinto, el multiusos y siempre amable Celso, quien mejor prepara los mojitos que tanta fama le han dado al milagro en sus funciones de estreno, claro, de momento las bebidas de origen cubano tendrán que esperar, nos recibe con termómetro en mano para toma de temperatura. Para accesar al teatro, pasa uno los pies por los tapetes sanitizantes y se unta gel antibacterial en manos, y, si alcanza, brazos. Para entrar es obligatorio el uso de cubrebocas; en la taquilla y cafetería hay acrílicos para separar a público de empelados, por supuesto que no hay boletos impresos, ni programas de mano, este se puede descargar con el código QR y las bebidas y/o alimentos que ofrece Viky en la cafetería, se entregan en materiales desechables. Los baños también están separados y hay una visible señalización para conservar la sana distancia entre los espectadores en el lobby y la sala, y entre los actores en camerinos, entre otras medidas.


Quien así lo desee, puede asistir con toda confianza al teatro el Milagro y, sin duda, a cualquiera de nuestra ciudad capital y del interior del país, ya que los protocolos no son opcionales, son obligatorios.

Los directivos y empleados de El Milagrito concluyen con toda certeza: El Teatro es necesario, esencial, vital y primordial para recobrar la confianza en la vida.




El teatro es de todos. ¡Asista!

Recomendable.

SOBREEXPUESTA / El acontecimiento ha muerto.

Dramaturgia y puesta en escena: José Alberto Gallardo.

Actuación: Valeria Navarro Magallón, Viridiana Tovar Retana, Iván Zambrano Chacón, Mar Aroko, Ramiro Galeana Mellín y Yenizel Crespo.

Escenografía e iluminación: Alejandra Escobedo

Diseño de vestuario: Laura Martinez Rosas

Asesores del proyecto El Milagrito: David Olguín y Gabriel Pascal

Del 2 de septiembre al 18 de octubre. Miércoles 20:30, domingo 19 horas.

Del 20 de octubre al 4 de noviembre. Martes y miércoles 20:30 horas.

Del 9 al 30 de noviembre. Lunes, martes y miércoles 20:30 horas.

Funciones presenciales y vía streaming..

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