Su gran pasión no es la lujuria, es el dinero. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 4 mar 2020
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Calisto, un apuesto y joven noble de preclaro ingenio, entra, persiguiendo a un halcón a la huerta donde se halla Melibea, de quien queda profundamente enamorado. Ante el rechazo de ésta y aconsejado por su criado Sempronio, decide encomendar su deseo a Celestina, para lograr, por medio de ella, el amor de Melibea. La alcahueta consigue mediante artimañas que Melibea se enamore de Calisto. Los criados de éste intentan explotar, en beneficio propio, la pasión de su amo: que había prometido una cadena de oro a Celestina si logra enamorar a Melibea. Cuando esto sucede, los criados reclaman su parte y ante la negativa de Celestina, la matan. Son apresados y ejecutados por la justicia, de lo que Calisto tiene noticia al día siguiente. Concerta una entrevista nocturna con Melibea; sube por una escalera de cuerda y cuando va a bajar para marcharse, se rompe la escalera y muere. Ante los hechos, Melibea sube a una torre y se arroja desde ella tras declarar las causas del suicidio a su padre. Termina la obra con el llanto y unas reflexiones morales de Pleberio, padre de Melibea.

Estrenada el año pasado, La Celestina, en versión de Rosenda Monteros, concluye breve temporada en el Teatro del Bosque Julio Castillo, el 6 de marzo con funciones de martes a viernes a las 18:00 horas
Se trata de una puesta en escena de la Compañía Nacional de Teatro que constituye el legado de Rosenda Monteros, una de las actrices más comprometidas con el quehacer teatral nacional y, por lo mismo, en cada temporada hay un compromiso leal y disciplinado con el proceso creativo.
La adaptación y montaje de esta novela clásica española fue solicitado por Monteros a Enrique Singer, director de la CNT, y se convirtió en el ultimo proyecto de la actriz de número, quien además de la adaptación, iba a actuar y dirigirla, e invito a Ruby Tagle, con mas de tres dècadas ligara a la escena nacoanl aunque mas enfocada a la danza y la coreografía y la expresión corporal.

Ya había dirigido algunos montajes, inclusive para la bienal de Mercosur, un montaje de Gurrola, Monoblock, fuimos a Los Angeles, fue como montaje internacional y con el maestro José caballero habíamos creado y dirigido conjuntamente, un montaje para la generación de egresados del CUT en el 2007. Ya había dirigido varias cosas.
Con La Celestina, abrazó la invitación de Rosenda misma, por su pasión, que lo quiso hacer planteándolo desde la idea de un homenaje al español, como un paso adelante, a la manera de hablar de ahora, así lo decía ella.
Y es concebido como un homenaje para ella, por supuesto, todo lo creado es para que suene la palabra, para que la palabra dance al ritmo del movimiento, para que la palabra sea lo que dance y lo que suene. y lo que se quede en la mente y en el corazón de los espectadores, es el intento, desde una creación, una estética bastante inclinada hacia la pulcritud y a la abstracción, y a la síntesis.

La adaptación, hecha por la maestra Rosenda Monteros, logró una síntesis espectacular, sin perder la sustancia elemental y viva de la obra misma, es una maravilla la adaptación.
Fernando de Rojas, bachiller en leyes, nació en Puebla de Montalbán, Toledo, hacia 1475, poseyó una importante biblioteca. Estudió en la Universidad de Salamanca, donde la tradición clásica siempre tuvo una enorme acogida. Fue judío converso. Rojas otorgó testamento en Talavera el 3 de abril de 1541 y debió de morir casi inmediatamente, ya que su mujer comienza el inventario de sus bienes el 8 del mismo mes. Sus restos fueron localizados en marzo de 1936 en la pequeña "yglesia del monesterio de la Madre de Dios" en Talavera, y exhumados en marzo de 1968.
El siglo XV cierra con la aparición de una de las obras cumbre de la literatura en lengua castellana: La Celestina. Una época en que el humanismo está en plena vigencia, lo cual influye en la obra cumbre de Fernando de Rojas.

La obra llegó en dos versiones: la primera, titulada Comedia de Calisto y Melibea , de dieciséis actos; y la segunda, Tragicomedia de Calisto y Melibea, de veintiún actos. En esta versión de la obra no se da noticia del autor.
Hay un asunto muy interesante, continua la directora escénica, porque la síntesis que hace, se llama tragicomedia de Calisto y Melibea. es una novela y se escribió y fue concebida para ser leída no para ser puesta en escena, es una novela con diálogos. Entonces desde ahí hay un reto original, es un texto fundacional en el teatro, todos lo sabemos, pero desde ahí Monteros se apega a toda su experiencia, ella había hecho a Creusa en un montaje y se apega de tal manera y logra sintetizar y dejar lo más rico de la obra y de cada personaje, donde está el raigambre, donde está la oscuridad y la luz dentro de ellos, dentro de cada uno, pero con ello también logra llevarlo a un lugar donde se pueda jugar ante el movimiento y habitarse y ese es el gran reto.

La Celestina es una obra única en cuanto a la creación de caracteres. Aunque Calisto y Melibea aparecen como protagonistas, es Celestina la que señorea la obra y es lo que justifica el cambio de título. Es, sin duda el personaje mejor logrado y a la vez el más complejo de los creados por de Rojas. Sobre este personaje se han depositado todos los calificativos imaginables, hasta el de demoníaco. Pero Celestina no es un personaje demoníaco sino humano, en el sentido de que su existencia sólo es posible porque existe una sociedad que de alguna manera la necesita. Celestina es un personaje que vive del vicio y de las bajas pasiones de los demás. Y todo esto lo aprovecha en beneficio propio. Pero sin los vicios y miserias morales de la gente, Celestina no sería posible.
Lo que hace Celestina es servirse de todas las artes, desde la hechicería a las ocasiones, para lograr su único propósito: dinero. Porque la gran pasión de Celestina es la acumulación, que la lleva a pervertir a los criados de Calisto: por avaricia no se detiene ante nada, ni le importan los medios. Sus conocimientos de la naturaleza humana, el engaño, la falsedad, la pretendida compasión, el cinismo y la ironía, la hechicería y sobre todo su inmensa experiencia, todo lo pone al servicio de su gran pasión, que no es la lujuriar es el dinero.

La Celestina ha estado presente en varias ocasiones en escenarios capitalinos, una de las mas recordadas, sin duda, es la emprendida, de larga permanencia en cartelera, por el entonces joven Salvador Garcini, y que terminó por encumbrar a la gran Ofelia Guilmain. Posteriormente, otra joven promesa, Claudia Ríos, ofreció otra propuesta, con una no menos eximia actriz: Luisa Huertas. Los referentes y las comparaciones, resultan inevitables.
Por supuesto, porque es un clásico, inevitablemente, y bienvenido sea. Yo lo abordó desde una apuesta pulcra, estética y dentro de la estética y está pulcritud hay un juego plástico de composición y de respiración de un aliento continúo del cuerpo, dónde está la lujuria y está la fe, siempre, dentro de cada uno de los personajes.
Celestina ha pasado a la posteridad como la encarnación de la moral sin escrúpulos, puramente utilitaria, para lo que todo es lícito si es en provecho propio NO repara en medios para lograr sus objetivos, y el proceso de perversión a que somete a los criados de Calisto es algo cercano a lo demoníaco.

A Calisto sólo le importa la concreción de sus deseos, y morirá víctima de ellos.
Con Melibea estamos ante un tipo de mujer estandarizada, con resabios de dama del amor cortés y rasgos de la nueva estética renacentista; un ideal femenino de belleza que es común al final de la Edad Media y a todo el Renacimiento. Un retrato que tiene más de ideal y de sueño que de real.
Pero aunque el retrato físico de Melibea pertenece a un ideal de belleza propio de una época, no así su personalidad. Melibea es profundamente individual; sabe actuar de modo práctico y directo, buscando enérgicamente aquello que anhela. Melibea no es la joven cuya voluntad esta ligada a la de sus padres. No dudará en engañarlos, en fingir, en pasar ella sola a la acción para lograr sus apetencias. En este sentido, Melibea representa en la literatura española la primera gran incorporación del individualismo de la persona defendido por el Renacimiento.
Melibea enamorada, no se detendrá ante nada. Pactará con la vieja, engañará y se entregará a Calisto. Cede a su pasión: no le importan la educación, el recuerdo de sus padres, ni tiene escrúpulos que la atormenten; es una mujer enérgica, apasionada, e incluso arrogante porque lo exige su pasión.

Las palabras danzan al ritmo del movimiento, ¿de qué manera se acompasan para danzar la danza de la avaricia y la lujuria?
Desde la verdad interior, básicamente, el movimiento no sólo es exterior, también viene de adentro desde luego y se comunica, y ese instante es tan fascinante el reto de encontrarlo con cada uno de los interpretes. Los actores, a mí me parece, no todos tienen su movimiento interior y aquí tengo, la elección de Rosenda para el elenco es extraordinaria, es extraordinaria porque cada una de ellos los puedes ver, pueden leer y escuchar y en su movimiento puedes respirar con ellos escuchar ellos y eso es muy afortunado es una característica de intérpretes que no todos lo tienen.
Participan en la puesta en escena los actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro: Adrián Aguirre, Misha Arias de la Cantolla, Eduardo Candás, Miguel Cooper, Ana Paola Loaiza, Gastón Melo, Carlos Ordóñez, Azalia Ortiz, Laura Padilla, Pilar Padilla, Pablo Ramírez y Paulina Treviño.

El equipo creativo está conformado por Miguel Cooper como dramaturgista; Jesús Hernández como diseñador de escenografía e iluminación; Jerildy Bosch como diseñadora de vestuario; Pablo Ramírez como diseñador sonoro; Maricela Estrada como diseñadora de maquillaje y peinados; Gastón Melo y Óscar Narváez como asesores de español antiguo y Joaquín López Chapman Chas como asesor musical.
Ella hizo la selección de elenco, confirma la maestra Tagle, lo pensó muchísimo, trabajó en la adaptación año y medio. A mí me invita en septiembre, el primero de septiembre me va a buscar a León, que yo estaba dirigiendo una ópera en el teatro Bicentenario, y me invita para que codirija con ella, y a partir de ahí empezamos a trabajar.
Regresé a México y empezamos a trabajar directamente sobre el texto pero ella ya tenía su elenco seleccionado, el asunto nada más es que ella haría la Celestina, y fue lo que ya no alcanzó por su salud, y finalmente partió la maestra y desde luego que tampoco pudo codirigir, pero trabajamos muchísimo juntas a partir del concepto, pero ella tenia un año trabajando en el el texto. y la síntesis que logra en la sustancia es maravillosa, de verdad.

Aunque el carácter de obra dramática de La Celestina parece imponerse sin dificultad debido a su estructura y a la total ausencia de parte narrativas, el género literario al que pertenece ha sido objeto de diversas discusiones basadas, sobre todo, en el hecho de su gran longitud, que la hace prácticamente irrepresentable en su forma original, y de su peculiar utilización del tiempo, que hace pensar en formas novelescas; de aquí los nombres de novela dramática o de novela dialogada con que ha sido calificada en muchas ocasiones, sin embargo, es innegable el carácter dramático de la obra.
La estructura, básicamente, es dramática, pese a rebasar los moldes propios del drama. La Tragicomedia de Calisto y Melibea no fue escrita para ser representada, sino para ser leída, característica que enlaza con comedia humanística, género en que se inspira la obra de Fernando de Rojas. Este género fue creado por Petrarca y se caracterizaba por el argumento simple pero de desarrollo largo y su interés por los sectores pobre de la sociedad. Otra característica era el diálogo variado y escrito en latín.

Dice Fernando de Rojas en la "carta a un su amigo" que escribió la obra contra los fuegos del amor, contra los lisonjeros y malos sirvientes y falsas mujeres hechiceras. Estas mismas intenciones de moralidad vienen repetidas al final en un poema que declara su intención. Estas manifestaciones expresas han sido interpretadas como subterfugios que pretenden ocultar el contenido irreligioso, pesimista y negativo de la obra. La Celestina fue escrita para ser leída y entendida como una moralidad.
La influencia de La Celestina en la literatura es amplísima. Desde el principio fue objeto de continuaciones como La segunda Celestinade Feliciano de Silva. Su influencia fue grande en obras de Lope de Vega como La Dorotea y El Anzuelo de Fenisa. También la tuvo presente el autor de La Lozana Andaluza y el género de la novela picaresca. Fue traducida durante el siglo XVI al italiano, alemán, francés y holandés.
La figura de intermediario en las relaciones amorosas, universal y eterna, ha quedado para siempre cristalizada en el personaje de Rojas.
Que vengan los jóvenes, invita la maestra Tagle, la sorpresa mas notoria en términos de dirección escénica de los últimos tiempos, habla de las pasiones de baja frecuencia y el descontrol de ellas y de la intervención de adultos que no tendrían por qué hacerlo en el proceso natural de dos jóvenes que se encuentran vengan se divertirán y será muy bueno tenerlos por acá.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable. Imprescindible.
La Celestina. De: Fernando de Rojas.
Dirección: Ruby Tagle.
Actuación: Laura Padilla, Misha Arias de la Cantolla, Paulina Treviño, Adrián Aguirre, Eduardo Candás, Miguel Cooper, Ana Paola Loaiza, Gastón Melo, Carlos Ordóñez, Azalia Ortiz, Pilar Padilla y Pablo Ramírez.
Teatro Julio Castillo. De martes a viernes a las 18, hasta el 6 de marzo.
Duración del espectáculo: 2 horas 30 minutos con un intermedio incluido. Apta para mayores de 12 años. La entrada general tiene costo de 150 pesos, los Jueves de Teatro 30 pesos.




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