Simpleza burlona, pero de gran transcendencia. Por: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 25 sept 2020
- 9 Min. de lectura
Al igual que la peste, el teatro es un delirio y es contagioso.
Antonin Artaud.

Nacido en Marsella el 4 de septiembre de 1896, Antoine Marie Joseph Artaud, conocido simplemente como Antonin Artaud, falleció en París el 4 de marzo de 1948.
Artaud estuvo en México en los años 30 del siglo pasado y resultado de esta estancia son los libros: México y Viaje al país de los Tarahumaras.
Poeta, dramaturgo, ensayista, novelista, director de escena y actor francés, por la influencia de su obra y por sus ideas dramáticas, a Artaud se le ha considerado “el padre del teatro moderno”. En El teatro y su doble sienta las bases teóricas del Teatro de la Crueldad, como llamó a su movimiento, que ha ejercido gran influencia en la historia del teatro mundial.
Habiendo sobrevivido a la epidemia de 1918, Artaud hace una analogía entre el teatro y la peste en el artículo homónimo, y en donde asegura que la principal función del teatro consiste en despertar fuerzas dormidas en el espectador enfrentándole a sus conflictos más acuciantes, sus anhelos y sus obsesiones.
En El teatro y la peste, Artaud comienza con una relación de la peste ocurrida en 1720 en Marsella y sus consecuencias mortales. Posteriormente aborda el concepto de la peste y relaciona a la enfermedad con una especie de identidad psíquica, una actitud de la voluntad. Vincula el concepto de peste con la actividad teatral y el nacimiento del actor como tal, así, entiende al teatro como una epidemia. Una verdadera pieza de teatro perturba el reposo de los sentidos, libera el inconsciente reprimido, incita a una especie de rebelión virtual e impone a la comunidad una actitud heroica y difícil.
La peste es esa visita indeseada, inesperada, que aparece de tanto en tanto, intempestivamente. Viéndola en retrospectiva, es una constante en la historia de la humanidad. La peste negra de la Europa medieval, que mató a un tercio de su población en el siglo XIV. En el XX, en medio de la Primera Guerra Mundial, la influenza española que, en un año mató a millones de personas en países de Europa y América.
La peste tiene la propiedad de mostrarnos quiénes somos realmente. No hay maquillaje ni vestuario que se sostenga ante la crueldad de una pandemia que nos desnuda hasta los huesos, dejando a la vista tanto la miseria como la nobleza que se cultiva en cada quien. En la incertidumbre y en la fragilidad también hay algo de poesía, como en las palabras de Artaud.

Y como tan sabia y sensiblemente se apropia de la palabra de Artaud, la enorme Clarissa Malheiros en la Encarnación filosófica que hace del francés, y que lleva por título: El teatro y la peste. Pero, el texto original seleccionado para la excelente serie arriba citada, no era el que alude a lo que ahora pasamos, por lo que hay dos espectáculos sobre Artaud.
No, corrige quien ha dado vida a Kafka, Pessoa y ahora a Artaud. Es que ese no es un espectáculo, es un producto transmidia dónde estamos en vivo y con material grabado y es sobre El teatro y la peste, un texto en específico, que es del segundo capítulo de El teatro y su doble…
… y que es de lo más oportuno…
… super oportuno. Es una cosa que resuena en nuestros nervios ahora, y uno percibe y entiende desde la vivencia. La gente me dice: era un visionario Artaud, digo, sí, era de una extrema sensibilidad y esos universos tan amplios y poéticos como el de Artaud, encuentran resonancia. Pero la idea de la peste, ahora que nos tocó la tal peste pandémica, lo entendemos palabra por palabra.

El teatro y la peste es por demás oportuno, pero no oportunista, y es de lo más teatral de la oferta escénica virtual. Hay una autentica puesta en cámara.
Yo creo que la cosa es cómo propones la creación del material. Nosotros decidimos hacer un proceso de creación que es muy similar a lo que hacemos para crear nuestras obras, porque uno decide hacer una cosa grabada, entonces ¿qué me pongo a hacer? un storyboard para decir algo, intento usar el lenguaje del video y del cine.
Lo que buscamos fue trabajar desde los procesos de creación qué hacemos para crear nuestras obras teatrales, nuestros materiales escénicos, improvisábamos, todos tenían un celular, una cámara, evidentemente yo andaba loqueando de Artaud de un lado para otro, diciendo los textos hasta que los pude dominar más o menos, porque es un texto que tampoco te lo aprendes de un día para otro, tienes que darle y darle, y hay una adaptación que se hizo. La propia adaptación del texto no es solo trabajo de mesa, es un trabajo muy sensorial desde mi punto de vista, dónde yo, de cierta manera, acabó por elegir decir lo que realmente pueda conectar, entender profundamente, porque si no, no hace sentido.
Yo creo que mucha de la gente, tal vez en un primer impulso, y muy válido, empezó a experimentar en estos formatos pensando, en una de esas nos sale el numerito y podemos dar un paso más adelante, pero intentando resolver a través de una técnica que no es la teatral.

En este período, que en mucho ha sido de reflexión, nos cuestionamos: ¿Las cosas son obra de la casualidad o de la causalidad?, porque Clarissa, junto con Juliana Faesler y todo el equipo de La máquina del Teatro, ya habían trabajado en las Encarnaciones filosóficas a Artaud. Si no lo hubiera estudiado a profundidad, ¿se le hubiera ocurrido poner la peste?.
No, no, no. Obviamente que no, tanto que está todo enmarcado en un proyecto, que es evidentemente nuestro, de La Máquina de Teatro, pero también de teatro UNAM, en complicidad, y eso fue lo que generó la posibilidad de usar la plataforma de la UNAM y hacer El teatro y la peste.
Si no tuviera yo este encuentro previo de hermandad con Antonin Artaud, no creo que me atrevería a encarnarlo de esta manera, porque creo que eso sí es un plus muy interesante, hay evidentemente una construcción de un doble, del performer, del personaje, o que sea la performer y doble del personaje ahí, como quieras ver el ángulo que sea apropiado para una consideración. Pero no, no lo hubiera hecho si no tuviera ese acercamiento de primer grado con Antonin Artaud.

¿En su momento, se podrá ver el espectáculo creado originalmente sobre Artaud?
¿Cuánto pesa una nube? Si, estrena el 29 de octubre así tenemos programado, ya que la vida ahora nos sorprende día a día. Teníamos estrenó, yo creo que para mayo, y estamos entrando prácticamente en noviembre, la última semana de octubre esperando que todo fluya y que se pueda seguir con todo este movimiento de apertura de los foros, evidentemente con las medidas protocolares y todo lo que hay que cuidarnos. Mientras no haya solución para la situación, tenemos que portarnos de la manera más cuidadosa posible.
Vamos a estrenar en el Foro de las Artes en el CENART. La producción es de teatro UNAM, pero una vez que se hacen las temporadas de teatro UNAM, uno puede tener las producciones en consignación, empieza a mover el espectáculo, evidentemente dado el crédito de la UNAM para donde sea posible, porque la UNAM no puede cobijar sus producciones pasadas.
¿Cuánto pesa una nube? se estrenó el año pasado, justo en las últimas fechas de octubre o inicio de noviembre del año pasado,

Si Malheiros fuera arrogante y presumida tendría muchísimo por que hacerlo, porque, sin lugar a dudas, muy poca gente en el mundo, se puede jactar que su cuerpo haya sido habitado por estos creadores enormes, como su cuerpo ha sido habitado por Kafka, por Pessoa y ahora, y en dos ocasiones, por Artaud. ¿Qué se siente?
Yo creo que para meterte a dialogar con estos seres tan, ¿Qué te puedo decir?, ¿qué palabra usar?, tan sabios, tan llenos de una energía especial, lo que hago son procesos muy largos, leer toda su obra, entrar mucho en la biografía de los personajes. Yo pasé la cuarentena con el títere de Artaud aquí, porque como vivo sola, pues necesitaba una compañía y Artaud y yo estábamos sentados frente a frente, en la mesa.
Ceo que sería arrogante decir que realmente me habitan, soy mucho menor que cada uno de ellos, pero si tenemos una especie de hermandad, un conocimiento profundo y creo que sí, esa palabra que usaba tanto Grotowski sobre la cuestión del vehículo, yo creo que uno puede prestarse de vehículo para, sobre todo, comunicar, esas esencias energéticas que son parte de lo que es el elan poético en el caso de Artaud; esta constante incomodidad que tenía Kafka frente a la vida; y evidentemente todas estas cuestiones metafísicas que han habitado a Fernando Pessoa, y que tanto nos iluminan en una especie de simpleza burlona pero de gran transcendencia de su discurso.
Es un privilegio, en realidad yo me pongo a estudiar y me invento estos proyectos, justo para conocerlos y tener un pretexto para leer toda su obra, y estar ahí codo a codo, buscando en que puedo servirles.

Por supuesto que no son los únicos seres que han sido vehículo para corporizarse. Ha sido Lady Macbeth, por ejemplo. ¿Qué diferencia hay entre interpretar a un ser que surge de la imaginación de un escritor, a interpretar a uno que realmente vivió?
Es una buena pregunta Salvador. Finalmente yo creo que llegas de igual manera, lo genial de un ser que existió realmente, es habitar su biografía, que va paralela muchas veces a su impulso creativo, y las biografías, junto con la época en que vivieron espacio-tiempo, te expande, te apoyas en este espacio-tiempo, para decir algo de otra manera. En tanto que los personajes de una obra teatral, aunque tengan también su biografía histórica, pero ya desde el mundo del teatro, o si es un personaje que existió pero que está al servicio de una dramaturgia, hay que apoyarse sobre otros recursos, que muchas veces es la propia dinámica de la escena, la creación en si del espectáculo.
Para las Encarnaciones Filosóficas creamos todo, de cero, lo único que tenemos son: la obra de esta persona, a veces una grabación, a veces el testimonio de alguien que ha convivido con este personaje, todo eso es parte de diferentes procesos de creación.

¿Seguirán las Encarnaciones filosóficas?
Si seguirán. Yo soy muy curiosa y me gusta mucho leer, me gusta mucho investigar, evidentemente tengo ya un caminito por delante y tengo varios seres que quiero conocer un poco más.
Por lo pronto el próximo viernes es tercera y última transmisión de este Artaud con la peste.
Si, y el miércoles presentamos la traducción del libro El teatro y su doble, Teatro UNAM; Enrique Atonal, que es el traductor, desde París: Jaime Chabaud, qué es el editor porque es una edición de Paso de gato con Teatro UNAM; yo estuve ahí también, y Jorge Dubatti, y hablamos un poco de la importancia de Artaud y América Latina, por qué tanto nos ha inspirado, tanto nos ha hecho gritar, saltar y buscar esta energía que subyace en nuestras culturas. Y si, el viernes 25 de septiembre será la última, con un diálogo posterior con la Dra. Didanwy Kent. Evidentemente es un material que por ser una transmedia va a llegar a mucha gente, porque seguirá vigente.
La gente que quiera ver la obra ¿qué tiene que hacer?
Entrar en YouTube Teatro UNAM un poquitito antes de las 7 de la noche. O Teatro UNAM en Facebook ahí directamente entran, solamente accesar y ahí está. No hay paga, no hay que hacer reservación, es gratuito todo.
Estamos en línea, la última transmisión comenzamos con alrededor de 400 gentes conectadas con nosotros y me dio mucha alegría, porque es como tener el Teatro Helénico lleno. Esto es una experiencia muy teatral para nosotros porque emitimos desde la máquina de teatro, de nuestro espacio, de donde creamos la pieza, donde está sucediendo en vivo ciertas cosas, y es nuestra cocina y el teatro se hace ahí.

Siempre es gran aprendizaje ver las Encarnaciones filosóficas, en particular, y el trabajo de La Máquina del Teatro en lo general. Es un entretenimiento inteligente que permite divertirse, pero, sobre todo, reflexionar, pensar, plantearse cosas de la vida y del momento que se vive.
Plantearse muchas preguntas, dialogar acerca de ellas y divertirse, como dices. El teatro siempre es un lugar de entretenimiento, por más que abordes temáticas que tengan una resonancia, tal vez más asombrosa, si no se ponen todos a reír juntos en algún momento, no creo que se de un contacto real, porque así somos, reímos en momentos inadecuados, lloramos porque nos emociona y eso es parte de estar juntos
El primero de octubre voy a estar dando una especie de conferencia, clase magistral a través del CEART de Nuevo León sobre La actuación y la peste. Va a estar en línea, para eso sí hay que entrar por el Teatro de la Ciudad de Nuevo León, será a través de Monterrey.
Es muy interesante porque, como decías, de cierta manera, es aprovechar este tiempo para encontrar otros diálogos, charlar con gentes que de otra manera andábamos corriendo de un lado para otro, porque si no, no salen las cosas, y este frenón nos permitió también mirarnos un poco más a los ojos y cuestionar para dónde debe uno de ver.
La pregunta que me pongo todo el tiempo será que después de todo eso ¿el teatro va a volver a ser exactamente la misma cosa?, tal vez por un tiempo necesitemos algo para recuperar eso que está metido por debajo del tapete no sé, no sé. Todo son preguntas.
Y todo lo que uno diga serán especulaciones. El tiempo y la práctica diaria irán diciendo que es lo que está pasando.
El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable. IMPRESCINDIBLE
El teatro y la peste. De Antonin Artaud
Directoras: Clarissa Malheiros y Juliana Faesler.
Participantes: Clarissa Malheiros
Juliana Faesler, Sol Sánchez, Fidel Nah, Dalia Quinto, Rogelio Sérbulo, Isacc López.
Una producción de La Máquina de Teatro* y Teatro UNAM
*Programa de Apoyo a Grupos Artísticos Profesionales de Artes Escénicas “México en Escena” 8 emisión
Viernes 25 de septiembre ULTIMA TRANSMISIÓN
Transmisión por Facebook Live @fanteatrounam y canal de Youtube de Teatro UNAM.




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