Larga calma, larga aparente calma.Por: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 30 ago 2020
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Creado por el Museo Universitario del Chopo,durante el periodo de distanciamiento social, el ciclo Escena viva. Intervenciones al espacio doméstico, recopiló en video grabaciones, escenas de la vida cotidiana atravesadas por la puesta en escena de sus participantes. Estas intervenciones a lo cotidiano abordan temáticas diversas y se realizaron a través de textos poéticos, literarios, composiciones musicales, diseños coreográficos, elementos visuales, utilizando herramientas teatrales como textos dramáticos, vestuario y utilería. De esta forma, los creadores escénicos invitados, comparten una creación para la cámara, realizada -in situ- en espacios íntimos, que muestra una forma singular de intervención a su cotidianidad durante el aislamiento.

El 9 de julio tocó turno a Fragmentadxs creada por el histrión Misha Arias de la Cantolla, quien, durante muchos años formó parte del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro.
Para mí fue realmente extraordinario, de entrada, porque yo vivía en Francia, y no tenía ninguna perspectiva para regresar a México porque yo estaba haciendo mi vida allá, mi carrera allá, sin embargo las circunstancias se empezaron a modificar un poco. Una amiga mía me recomendó aplicar a la compañía, yo tenía que regresar a México por ciertas cosas familiares, resolver cosas después de estar mucho tiempo lejos, entonces dije: “Claro, necesito ir a México y necesito conectarme con el medio artístico para que sepan que hay un mexicano, egresado de la escuela de Margules que está en Francia, etcétera. Entonces pensé, no está mal si voy a la Compañía, si aplicó, y me quedo dos años. luego me regreso a Francia, así al menos empiezo, otra vez, a hacer relación”.
Así fue, aplique y de verdad, yo no creí me iba a quedar, porque hay muchos que aplican. Ahí se abre este nuevo capítulo en mi vida que es la Compañía Nacional de Teatro, donde no fueron los dos años que yo creí que me iba a quedar, fueron ocho años.
No pare en estos 8 años, hay dinámicas donde no siempre les toca a todos los actores o actrices estar en el escenario y nos toca, un poco como en el fútbol, estar en la banca. Yo estuve en la banca muy pocas veces, y por tiempos muy cortos, casi siempre estába de arriba para abajo.

Aparte, algo importante que me toco fue el cambio. Viví 4 años de la compañía encabezada por Luis de Tavira y 4 años cuando fue el cambio, ahora encabezada por Enrique Singer, también me tocó ese cambio, que fue todo un cambio de dinámicas. Por ejemplo, antes las obras que hacíamos eran más numerosas, más en colectivo nos encontrábamos 20, 30 actores en escena y ahora ha cambiado la dinámica, ya son obras más pequeñas, por ejemplo, en La celestina éramos 8, 9. Hay obras donde ya son sólo 3, 4, así fue Bajo el signo de Tespis, por ejemplo, con Octavia Popesku y Paulina Treviño, éramos tres actores.
Me tocó vivir todo, todos esos cambios. Ha sido muy rico en todos los sentidos, fue para mí más que un doctorado, 8 años es mucho, muchísimo tiempo donde pude pulir todo ese talento, ese entrenamiento, todo eso que yo ya vengo cargando desde hace muchos años, porque ya llevo 16 años de carrera. Finalmente, un actor se hace en las tablas, importa, evidentemente, la formación, es la base, pero también las tablas te van formando y creo que estos 8 años me cambiaron totalmente la vida.
Egresado de El Foro Teatro Contemporáneo dirigido por el director Ludwik Margules, viaja en 2005 a París para continuar su formación en Panthéâtre ACTS, Escuela Experimental de la Voz dirigida por Enrique Pardo y Linda Wise, para ingresar más tarde al Conservatorio Nacional de Arte Dramático de París CNSDA, donde tiene como maestros a Nada Strancar, Daniel Mesguich y Mario González.

Lo que no da natura ni los mejores maestros te lo dan. Ocho años en los que fue evidente una evolución en su desempeño sobre las tablas, en donde se vio mucho crecimiento. Pero, al final son ciclos y hay que cerrarlos. Ahora de la Cantolla da otro paso grande y firme con Fragmentadxs, que, como ya se mencionó, surge del aislamiento.
Tuve una invitación al final de mí época en la compañía, primero fui invitado por una artista que se llama Tessa Hays-Nordin para hacer una intervención para un proyecto que ella tenía con el Chopo que se llama H2O cuerpo. Esa fue mi primera intervención, mis primeros pasos fuera de la compañía a meses de terminar. Ya estaba como poniendo un pie afuera y después de eso el Chopo me propone hacer esta intervención. El proyecto se llama Intervención en el espacio doméstico, esa fue la pauta, el punto de partida. Me dijeron: “tú decides que hacer, agarra un texto, o baila, has un trabajo corporal, lo que tú decidas”.
Yo dije wow, pues es como muy abierto el tema, intervención en el espacio doméstico, en el espacio cotidiano, y entonces empecé a observar mi casa, empecé a jugar con mi cámara. Empecé a cuestionarme qué es lo que me sucedía a mí, qué es lo que me pasaba, o que es lo nos pasa en este momento de confinamiento.
Tengo una vista a la ciudad de México y lo primero que se escucha en Fragmentadxs es calma, calma, larga calma, larga aparente calma. Eso para mí fue el detonador, junto con otra cosa. Que estamos en una época donde el de enfrente, el de al lado se ha convertido en el enemigo, el que está afuera. Salimos a la calle con esta inseguridad, con esta tensión de NO acercarnos a las personas. Si estornuda, o tose, lo vemos feo. Cualquier persona a nuestro alrededor puede ser culpable, puede ser el enemigo, el que nos contagia. Y eso es brutal porque nos confina más.

De ahí salió Fragmentadxs. Es un juego, una pieza donde juego con la imagen, juego con la música, juego con el cuerpo, juego con las palabras. Incluí fragmentos, de Hamlet, de Shakespeare; de Oscar Wilde; de Jean Paul Sartre, El muro. Y con una pieza musical que yo mismo compuse, dedicada a mi madre, la compuse hace años, y en mis registros de computadora ahí estaba y entonces empecé a jugar. Todo lo sonoro que hay en Fragmentadxs, es esa pieza de mi madre, esa pieza compuesta para mi madre, modificada. Para mí es un gran tesoro, por eso lo estoy compartiendo lo más que puedo porque para mí significa mucho, y como bien dices es como como una llave que está abriendo nuevas puertas hacia otros horizontes, hacia otros caminos, dejando atrás la Compañía Nacional.
Fragmentadxs es una pieza bella, reflexiva, no habla desde la visera del encierro, es una obra reposada, pensada y reflexiva y plásticamente hermosa.
Buscando en distintos diccionarios encontré la siguiente definición de Fragmento: pieza que solo puede considerarse en relación con otras piezas, siendo improcedente considerarle por separado. Nuestras realidades han cambiado, por lo tanto, nuestros espacios cotidianos también. Se han convertido de alguna manera en nuestra prisión. La palabra fragmento llegó a mi cabeza.

Tenía imágenes muy claras. Tenía una imagen que para mí era este ser, este personaje que se encuentra adentro de las sábanas y que no quiere salir, ni siquiera quiere ver la luz del día… esto remite a la infancia, cuando eres niño y tienes miedo, te metes bajo las sábanas porque sientes que te protegen… claro, son muchas cosas. La cama es tu lugar íntimo, es donde sueñas, donde reposas, donde descansas. Es algo íntimo, muy íntimo, entonces evidentemente, encontrarte en este lugar donde tú cuerpo está descansando, reposando, no quieres salir de ahí cuando hay esta angustia.
En ciertos momentos de depresión o de tristeza abres los ojos y dices: “¡Hay. Un día más!”, me ha pasado en ciertas ocasiones, creo que a todos nos ha pasado. Y por ejemplo, ver nublado también te modifica, entonces es no querer salir de la cama o destapar las cobijas.
Esa era mi primera imagen y todo lo que va sucediendo. Empecé a jugar mucho con la imagen, las sábanas caen y se ve el cuerpo, y digo, justo en ese momento: apariencia, y es ahí donde entra la frase de Hamlet, No, no es apariencia es más allá de una simple apariencia, porque uno puede gritar, uno puede llorar, eso se acaba. Me encanta, como decía Margules: la borrachera emocional, cuando un actor lloraba, lloraba y lloraba en escena, al minuto después de verlo llorar, se acaba, se desgasta, aunque le esté pasando todo al actor, al espectador ya no le es interesante.
Por eso Margules siempre trabajaba en la contención porque eso te llevaba hacia otro lado, no son los gritos, es algo que nos sucede internamente, que nos duele, a mí me duele que haya este número de fallecidos, este número de infectados, es doloroso. Sin embargo no vamos a estar toda la vida, todo este tiempo llorando y gritando.
Seguimos activos, seguimos haciendo cosas, pero con algo que nos está pasando internamente, a todos nos está moviendo esto. Por ahí empiezo con Fragmentadxs para después ir hacia lo cotidiano, como tomarnos un café, pero no como normalmente lo hacemos, por eso lo expresó de esta manera con el cuerpo, este ser que ni siquiera se levanta, más bien se va resbalando, es un cuerpo pesado y el café está en el piso entonces agarra su taza y ni siquiera la agarra de una manera normal ¿por qué?, porque ya nada es normal y hacia allá va Fragmentadxs.

Lo corporal es fundamental en esta pieza, tiene mucho de danza, repta en varios momentos, producto, de su participación en 2008 en el curso intensivo Danza y proceso creativo, con la coreógrafa Ginette Laurin y la compañía O Vértigo en Montreal, Canadá.
Claro, y justo se va juntando con las imágenes. En este juego de observación de mi casa jugué mucho con la luz natural, con la luz del sol. Era muy chistoso porque decía: Ya, ya está la luz perfecta. Entonces iba y se nublaba, y saboteaba mi grabación, me esperaba al día siguiente y otra vez, tenía calculadas las horas en qué momento se ponía la luz de tal forma, para hacer todo el juego.
Por ejemplo, esta imagen que está más hacia el final, de cuando se abre la ventana y sale este ser y no ves nada, porque todo es sombra, pero eso ya te da un aire de libertad, y es lo que queremos, es lo que deseamos: libertad, salir, respirar, eso es el covid-19. Esta pandemia se trata de algo que te deja sin respirar, y lo que queremos, lo que necesitamos es aire, lo que necesitamos es respirar.
Si no hubiéramos pasado por esto ¿se lo habría planteado de la misma manera?
No de la misma magnitud. Definitivamente yo si he generado otro tipo de conciencia, eso, por ejemplo, me lo dio mucho la compañía. A la compañía le debo muchas cosas, una de ellas fue el acercamiento que tuve al yoga, para mí el yoga era el cliché del actor. Cuando llegué a la compañía solamente había dos clases o talleres optativos, uno de ellos yoga, gracias a que Julieta Egurrola lo ha defendido a capa y espada sigue todavía. Todo este proceso fue acompañado de estas prácticas que hay en la compañía, que es el yoga, y a partir de ahí surgió mi interés por profundizar, adentrarme en el mundo del yoga, me acerqué más a la meditación, eso me ha generado una expansión de mi observación, de mi estar, y otro tipo también de sensibilidad. Tengo una sensibilidad o una visión, una percepción aguda de cierta manera, tampoco quiero colgarme medallitas y trofeos. Finalmente eso es también el actor, el actor observa, el actor trabaja a partir de la observación, tiene que estar observando todo el tiempo porque representa al ser humano con toda esa potencia, con todas esas posibilidades, con todos esos matices. Si uno no observa cómo reacciona el otro, como camina el otro, como discute, como llora, como se calma, entonces no sucede.
No sé si hubiera salido tal cual Fragmentadxs, si no hubiéramos estado en medio de esta pandemia, que nos ha detonado otras cosas: miedos, inseguridades. Hay personas que están creando, que están haciendo cosas que ni siquiera pensaron que eran capaces de hacer y ahorita hay mucha gente vendiendo pasteles, haciendo muebles de madera, muchas cosas, ha detonado todo eso la pandemia. Estando de otra manera, Fragmentadxs no hubiera sido igual, pero, a lo mejor, se hubiera acercado un poquito.

Porque la reflexión ya estaba en él, el confinamiento lo agudizó y potencializó, y surgió esta pieza. Seleccionó textos, hizo la música, la interpreta, también hizo la fotografía y lo editó, de la Cantolla demuestra ser multitalento.
Tal cual. También me sucedió con el primer proyecto que hicimos para el Chopo que fue H2O cuerpo, era trabajar con lo que teníamos, con el internet que tenemos, con la cámara que tenemos. Ese proyecto era para presentarse en vivo en El Chopo pero por todo esto, decidieron que se hiciera online. Entonces era trabajar con esas posibilidades: performer, actuación, baile, o creación de movimiento, trabajábamos con lo que teníamos. Y eso sucede en el teatro, un actor trabaja con lo que tiene, con el bagaje que tiene, no con lo que no tiene, porque eso no sucede, querer sacar algo que no hay, es imposible.
Y así salió Fragmentadxs, trabajé a partir de los elementos que tenía y por eso resulta tan importante para mí este proyecto. Porque representa, todo el bagaje que traigo, todo lo que soy para enfrentar cosas nuevas. Por ejemplo, en algún momento hablo en francés, para mí Francia representa algo muy importante. Me encanta hablar en francés, me encanta actuar en francés, Francia es mi segunda casa, por eso utilizo textos de Jean Paul Sartre.
En algún momento canto también, todos esos elementos han estado en mi vida de una u otra manera, esa canción que aparece, la cante hace años en un montaje que hicimos cuando todavía estaba en la escuela de Margules. Los textos de Hamlet los trabajamos en una obra con Ricardo Díaz hace mucho tiempo, que se llamaba No será Hamlet precisamente. Todo lo que hay en Fragmentadxs, de una u otra manera, son símbolos que han estado en mi vida.

En París, Misha Arias de la Cantolla participó en los montajes: Jours des morts, de Gabriel Yépez; Sans Transitions, de Teresa Paulín; Vestige-Vertige, de Yelena Valer’evna Moskovich. Actuó en La Thébaïde, de Jean Racine y Antigone, de Robert Garnier dirigida por Nada Strancar. En Irán se presentó con la obra A la recherche de la naissance et de la disparition de Mammouth, dirigida por Ali Razi. En cine participó en Malika s’est envolée, cortometraje de Jean Paul Civeyrac. Actuó en la serie televisiva Engrenages temporada 3, dirigida por Manuel Boursinhac y Jean Marc Brondolo, y en Clara s’en va mourir, telefilme realizado por Virgine Wagon para ARTE.

El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable.
Fragmentadxs. De: Misha Arias de la Cantolla.
Dirección, selección de textos, fotografía, música y actuación:
Misha Arias de la Cantolla.
El video se encuentra disponible en Youtube.
Las imágenes que ilustran la entrevista fueron extraídas del propio video y pertenecen al Museo Universitario del Chopo y a Misha Arias de la Cantolla.




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