Cada monólogo representa un tratado. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.
- eseperches
- 4 oct 2020
- 5 Min. de lectura

Y el Milagro sigue dando mucho de qué hablar, a poco más de un mes de reiniciar actividades, ha ofrecido una reposición, dos estrenos, al que le siguen otros tres inminentes que llevan el mismo nombre, pero que son totalmente diferentes entre sí: Los habladores.
Según el Diccionario de la lengua de la Real Academia Española
Hablador es: Quien habla mucho. Charlador, charlatán, locuaz, parlanchín.
Que cuenta con imprudencia e indiscreción cosas que debería callar, que, por malicia, cuenta todo lo que oye y ve.
Es dado a exagerar o a mentir.
El hablador es la persona locuaz, que habla mucho; pero no necesariamente por maldad. Puede haber sabios habladores o locuaces. El charlatán habla siempre, sin ton ni son, solo por hablar y sin decir nada que valga la pena oír.
Los habladores 2020, es un proyecto conformado por 23 monólogos, escritos y dirigidos por David Olguín, con escenografía e iluminación de Gabriel Pascal y la participación de 10 actrices y 11 actores.
La primera serie de Los habladores se publicó hace 14 años y ha permanecido en el repertorio dramatúrgico del país de manera constante. Esta es la segunda parte de la zaga, integrada por 23 relatos, que se estrenan en esta etapa post confinamiento severo, y se oferta de manera híbrida: presencial o vía remota.
Los primeros seis habladores son el principio de un florido escaparate de personalidades, a los que, sin duda, se sumaran otros 17: supuesta gente normal, monstruos de la vida cotidiana, sobrevivientes del torbellino de nuestros días que abren la boca para crear con sus pecados, doble moral, confesiones secretas y su manera peculiar de ver la vida. Gente con la que nos topamos todos los días, en la calle, en el mercado, en el pesero o en el metro, en el trabajo, o frente al espejo.

Resulta verdaderamente asombrosa y plausible, además de gozosa, la pluma de Olguín, minucioso espectador y “oidor” de todo aquello que lo rodea y su capacidad, talento y sensibilidad para plasmarlo en escena. Cada monologo representa un tratado de léxico, vocabulario, acentos, volumen, aunado al lenguaje corporal de estas seis personas, no todas, pocas, entrañables.
También resulta asombrosa la capacidad de convocatoria de Olguín, al conformar un elenco verdaderamente fuera de serie. Con la complicidad del equipo creativo de El Milagro, concibió el proyecto con la idea de atraer al público a los teatros ofreciendo una amplia gama de artistas de la escena, unos, con amplias y reconocidas trayectorias; otros, artistas con talento y trayecto en desarrollo, en un ejercicio gozoso y disfrutable.
En esta primera entrega, que concluye el domingo 4 de octubre, y que deseamos retornen y se prolongue la temporada, participan:

Manuel Domínguez, interpretando a un sicario absolutamente desquiciado por la paranoia ante el virus con corona, que sigue azotando a la humanidad entera, todo ello en el relato Detente.

Por su parte, Georgina Tábora presta su cuerpo a una mujer de talla pequeña y de grande y dolido corazón, tan afectado como su bolso. Cual título de canción vernácula, en La chancla que yo tiro, esta mujer culta y bilingüe que domina la lengua de Moliere y sufre por la chancla, nada barata que le tiro su novio cercano a los 2 metros de altura.

Las goteras de su diminuto cuarto de azotea tienen enloquecido al maltrecho Silverio Palacios luego de una golpiza recibida por sus idolatrados enmascarados luchadores, que lo llevaron a ejercer tan rudo deporte, aunque la golpiza, ni siquiera se la dieron en el pancracio.

Y, en un título que remite ipso facto a Jorge Amado y su famosa novela Clavo y canela, sin el nombre de su protagonista: Gabriela, Natalia Solián da consejos, da recetas, da valiosa y nutrida información de las dos exquisitas especias, pero sobre todo, sugiere la mejor forma de esCOGER, entre ambas, que, por supuesto, alguien pueden sus características.

Y, para que no se acuse al autor-director de racista, Olguín no prescinde de la tercera raíz mexicana y cuenta los avatares de Esteban Caicedo por llevar a su pequeño negrito al desfile militar más importante de su estado, todo ello en Chando, chirundo y madriao.

Finalmente, la piadosa y explotadora Farisaica Rosario Zúñiga, estudiosa, culta, académica, solidaria. Narra su dadivosa relación con Alejo, trabajador a quien cariñosamente apoda: orangután. También narra la reprobable actitud de su marido e hija ante el susodicho personaje integrante de la llamada tercera edad
Textos contundentes que atrapan, con una diversidad de tonos a través del humor negro, la sensualidad, melancolía o la tragedia, que enfrentan a los espléndidos histriones a su virtuosismo y al espectador a la sorpresa y al gozo de disfrutar tan esplendido espectáculo con interpretes que, en ningún momento muestran diferencias de capacidades ni de experiencias. Olguín ha logrado un homogéneo y poderoso equipo actoral.
Esta suerte de visión panorámica, de mural del mexicano contemporáneo, a través de sus 23 textos que corresponden a 23 personas, seres de carne y hueso que deambulan por la vida, están divididos en 4 programas diferentes con cinco o seis monólogos, interpretados por cinco o seis actores y actrices, en una temporada del 1º al 25 de octubre. Cada programa se presentará solo una semana, de jueves a domingo en los horarios habituales del Teatro El Milagro, de manera presencial y con transmisiones vía streaming.
Convencidos en la comunión del actor y el público, el Teatro el Milagro lanza esta iniciativa, que reúne a 24 creadores de la escena, con la finalidad de contribuir a dar esa batalla paulatina para recordar que las artes escénicas ocurren en el riesgo que implica la escena, en presente y en la comunión entre actores y espectadores.

Y el menú sigue tan atractivo como este primer tiempo en esta sesión gourmet en cuatro tiempos, a los que le siguen:
Del 8 al 11 de octubre
Joaquín Cosío en Ajo y agua; Rara avis con Alejandrina Hergon; Mauricio Pimentel en Hipoclorito Sánchez, sospechamos que alguna sorpresa nos dará Laura Almela desde el Cinema Savoy, le seguirá un Viejo lobo de mar, David Hevia y concluye esta segunda entrega TERF con Daphne Keller.
El teatro es de todos. ¡Asista!
Absolutamente recomendable. Imprescindible.
Los habladores 2020.
Textos y dirección: David Olguín
Escenografía e iluminación: Gabriel Pascal*
Vestuario: Laura Martínez Rosas
Actuación: Laura Almela, Enrique Arreola, Esteban Caicedo, José Carriedo, Joaquín Cosío, Manuel Domínguez, Sofía Gabriel Luna , Alejandrina Hergon, David Hevia, Diego Jáuregui, Daphne Keller, Valeria Navarro, Silverio Palacios, Mauricio Pimentel, Natalia Solián, Georgina Tábora, Bertha Vega, Mariana Villegas, Raúl Villegas, Rosario Zúñiga, Sergio Zurita.
Del 1 al 25 de octubre jueves y viernes 20:30 h Sábado 19 h Domingo 18 h
Cada semana un programa distinto, con funciones presenciales y vía streaming.
Entrada general $250/ maestros , estudiantes , inapam, tarjetahabientes BBVA $150/ vecinos de la Alcaldía Cuauhtémoc $100/ estudiantes de teatro, colaboradores BBVA $80.
#JuevesDelEspectador $100. Boletopolis.com Compra tu Abono Los Habladores para ver los 4 programas por $ 750 (funciones presenciales).




Comentarios