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Sebástian Rojano, ¿por qué vienen tantos ojitos a vernos? Texto: Salvador Perches Galván.

Actualizado: 4 jun




Bruno, un adolescente pirómano que pasa por un luto, escapa de casa el día que su madre formaliza una nueva relación. Ignorando a su mejor amigo, intenta reafirmar su masculinidad con una chica pirómana que vive en otra ciudad y debe regresar a casa, no sin antes dejar rastro de todos sus incendios. Es la base argumental del largometraje Todos los incendios, ópera prima de Mauricio Calderón Rico, de próximo estreno, luego de un exitoso tour festivalero. 

Afirma el director: El fuego atraerá más atención que cualquier otro grito de ayuda, dice Jean Michel Basquiat. Siempre he visto sus pinturas como un vistazo a la mente de un adolescente: el desorden, el caos, lo desinhibido y divertido, así como su sexualidad, que es un cerillo ardiente.

Bruno es un adolescente que usa el fuego como un grito de ayuda. Realmente no recibe una respuesta porque su fuego es de tan baja intensidad y está perdido en el mundo virtual de YouTube, que pasa prácticamente desapercibido en el mundo real.

Quiero contar esta historia porque, aunque su anécdota es ficticia, surge de una raíz autobiográfica, de un duelo que luché por cerrar y de una relación epistolar basada en una mentira que a veces uno debe creer para mantenerse a flote.

Nació como el proyecto de tesis que presenté para graduarme de la maestría en guion. Tuve la inquietud de contar cosas personales, como la pérdida de mi padre, cuando mi madre se enamoró de otro hombre después de eso y mi propia aceptación sexual.

En algunas culturas, el fuego representa la carnalidad, el deseo. Esos pueden ser los instintos que Bruno reprime y deja salir gracias a la piromanía. Sin embargo, el fuego también es un símbolo de regeneración, de cambio, de purificación y sacrificio. El fuego es un símbolo de agallas, permite ir más allá de las barreras y dar ese empujón extra que necesita el destino del personaje principal.

Bruno comienza a quemar objetos pequeños. Luego, objetos más grandes para agravar a otros. Más tarde, provoca un gran incendio y, finalmente, se quema el mismo en llamas. La piromanía de Bruno va como una espiral ascendente, en crescendo.

Mauricio Calderón Rico..

Todos los incendios tuvo su estreno mundial en el Festival de Cine de Locarno y un exitoso recorrido en festivales: NewFest, Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana, Mostra de São Paulo y el Festival Internacional de Cine de Morelia, donde Colectivo Colmena recibió una Mención Especial del Jurado y Sebástian Rojano, protagonista de la película, fue reconocido con el premio al Mejor Actor de Largometraje Mexicano por su actuación en esta película.

Tuvimos una larga conversación con el joven histrión, en formación académica, y con un brillante futuro.

 Sebástian. Ya te tocó vivir uno de los principales, de los más importantes festivales de cine de este país que es Morelia.

De hecho, es la primera vez que estuve en ese festival y sí, estuvo increíble, nunca me había tocado estar con gente tan importante ya dentro del medio, nunca me había tocado relacionarme ni platicar con ellos.

Es punto de reunión de la gente de cine, también el de Guadalajara, pero, empecemos desde el principio. ¿Cuándo te diste cuenta, o decidiste que la actuación era lo tuyo?

Realmente no fue algo que me cuestioné. Lo que pasa es que, cuando estaba en el kínder acompañaba a mi papá, Israel Rojano, a sus obras de teatro, lo acompañaba a los castings, o lo acompañaba a las cosas que él dirigía, o las cosas de cultura en las que él participaba, entonces, básicamente crecí ahí. Nunca lo vi como una profesión, actualmente ya lo veo así, pero no lo vi como algo que elegir porque ya estaba ahí, entonces nunca me cuestioné si me iba a dedicar al arte o no, porque crecí ahí.

Yo sabía que iba a hacer algo relacionado al arte, pero todavía no sabía a qué. Fue yo creo que, en primaria, que decidí: ¡Voy a ser actor!, aunque no diría que fue una elección, yo diría que simplemente crecí ahí y formó parte de mí, de mi identidad y se volvió mi pasión.

Prácticamente creciste en ese medio, pero apenas en la primaria ya sabias que querías ser actor, medio que te era familiar.

Efectivamente, y si notaba la diferencia entre mis compañeros y yo, porque ellos estaban, “todavía no sé qué voy a estudiar”, “a dónde voy a entrar”... ...que muchos de tu edad se siguen cuestionando eso... ...sí, todavía tengo compañeros que ahorita están cambiando de carrera, están yéndose por otros lados, pero yo siempre tuve muy claro que esto iba a ser lo mío, y lo decidí temprano.

Seguiste tu formación académica básica y llegó el momento en el que te metiste formalmente a hacer la carrera de actuación.

La licenciatura, sí. Siempre tomé talleres, cursos, con Margarita Mandoki, por ejemplo, también tomaba cursos en Casazul y evidentemente tenía que volverme un profesionista de lo que me apasionaba, y si elegí la licenciatura en actuación.

¿A qué edad fue tu primer contacto con un público, y en que medio?.

Público, público, fue haciendo una obra de teatro, mi mamá me metió ahí, Cuento de navidad, de Dickens. Esta historia en donde visitan cuatro fantasmas al señor Scrooge, y yo era el pequeño Tim. Íbamos a distintos teatros, no me acuerdo mucho porque ya tiene un montón, creo que fue en tercero, cuarto de primaria, cuando participé ya en un teatro formal, profesional, estaba muy pequeño y ya me presenté frente a un público. Yo me acuerdo que veía muchos ojitos. Yo decía: Mamá ¿por qué vienen tantos ojitos a vernos?

Además de los ojitos, ¿tienes algún recuerdo de esa experiencia?.

Sí, como era mi primer contacto con el teatro ya "profesional", me acuerdo que era mi noción y mi visión distinta a como la tengo ahora, porque en ese momento yo no veía como que estaba haciendo teatro. A mí me decían: Estos son tus diálogos. Eres un niño que se le dificulta caminar y vas a entrar a interactuar con los distintos personajes, y yo entraba, y era como una actuación muy inocente, o un acto muy inocente, no sé si ingenuo porque no pensaba: Tengo que seguir mi trazo, o tengo que responder al siguiente diálogo, o tengo que reaccionar aquí, o tengo que reaccionar allá, sino que simplemente era un niño jugando en el escenario.

Me acuerdo mucho de cómo yo veía el teatro en ese momento, e intento rescatar mucho esa visión, porque, conforme vas aprendiendo más, te vas un poco viciando. Si, adquieres más conocimientos y eso en parte te ayuda mucho, pero en parte también como que te sistematizas, y entonces yo recuerdo mucho que en ese tiempo no lo veía así, simplemente era el pequeño Tim y entraba a jugar. Sí me acuerdo mucho de esa inocencia en escena.

¿Todos los incendios no es tu primera película ¿verdad?.

No, no es mi primera película, pero es mi primer protagónico en cine.

Antes de Todos los incendios ¿qué hiciste en cine?.

Por ejemplo, hice Te presento a Laura, también La cuarta compañía y El atentado, estaba muy chiquito… …El atentado del maestro Fons.

Sí, justo. Tenía pequeñas participaciones, sin embargo, estas pequeñas participaciones me enriquecían mucho, porque a pesar de que en algunos casos no tenía diálogos, simplemente era el niño que pasaba entre los personajes, uno aprende, uno observa cómo trabajan los distintos actores, sobre todo que uno aprende más rápido. Me acuerdo que me gustaba mucho observar y cuestionar a mis compañeros, pero sí tuve pequeñas participaciones en esas películas.

Fue la última película de Jorge Fons, figura fundamental en el cine mexicano. La cuarta compañía la película de tema carcelario basada en hechos reales, con Adrián Ladrón y un gran elenco, otra buena película.

Siempre me tocan personajes fuertes, en esa película yo era un niño que habían violado los reclusos y el protagonista venía conmigo, me preguntaba que había pasado y dónde estaba mi familia, y así. Se supone que me habían raptado y violado. ¿Cómo le explicas a un niño de qué se trata la violación? la verdad es que mi papá lo supo manejar muy bien y lo logré, lo representé, y ahí está.

Después del Cuento de navidad, seguiste estudiando tu primaria, tu secundaria, ¿pero la parte artística, cómo se fue emparejando en tu vida?.

Estaba en la secundaria y mi mamá me metió a estudiar música, me metí a estudiar guitarra. Mi mamá siempre apoyo que estudiara distintas disciplinas, danza, música, pintura, etcétera entonces cuando estaba estudiando música me di cuenta, ya con conocimientos en distintas disciplinas y distintas ramas, ya quería encaminarme más, y creo que tiene que ver con la decisión que me preguntaste hace rato, porque la música y la danza sí me gustaban, pero me daba cuenta que no era mi pasión, y yo seguía pensando en la actuación y en la actuación. Entonces les dije a mi mamá y a mi papá que quería entrar a estudiar actuación, y fue cuando me metieron con Margarita Mandoki, de ahí me fui ya más directo y más enfocado en la secundaria.

Después de estudiar con Margarita Mandoki, entré a una preparatoria CEDART, ahí hay distintas ramas artísticas, eliges una y la estudias durante tres años. Básicamente en prepa, nos dieron una noción completa, nos dieron historia del teatro, del arte, de distintas ramas, pero yo estaba más enfocado al teatro, y ahorita ya estoy en la universidad en CasAzul.

¿Por qué Casazul?, porque hay, afortunadamente, muchas alternativas en México, Casazul es una de ellas, y es buena alternativa.

Tenía tres opciones: el Centro Universitario de Teatro, CUT, de la UNAM; la ENAT, Escuela Nacional de Arte Teatral del INBAL, y Casazul... ...de las mejores... ...Yo quería una licenciatura, eso era seguro, esas eran las tres que tienen la licenciatura, pero el enfoque que tienen el CUT y la ENAT es más teatral y, a pesar de que un actor debe dominar televisión, cine, teatro yo veía, por el plan de estudios y demás, y por lo que la gente que estudiaba ahí me comentaba, que sí están más enfocadas al teatro.

Yo quería algo más enfocado al cine, mi pasión es la actuación, pero me gusta más el cine, entonces yo quería algo más enfocado al cine y, además, la planta docente de CasAzul también me gustó mucho, gente con mucha experiencia, egresados incluso del CUT y la ENAT. Ese fue otro punto importante, que CasAzul es como la combinación de La Casa del Teatro, el CUT y la ENAT, porque los maestros son de ahí, entonces como que se juntan las tres escuelas y eso me agradó mucho. Además de que está un poquito más enfocada al cine y al teatro, también porque tienes la opción de irte al extranjero, ellos te conectan con una universidad que se llama VFS Acting Scholarship, en Vancouver, tiene esa opción de que te puedas ir al extranjero a estudiar un año. Entonces me interesa muchísimo.

Todos los incendios es previa a tu ingreso a Casazul, verdad.

Sí de hecho yo estaba cursando tercero de prepa, acababa en junio, la grabé en abril, mayo. Si, la grabé en la prepa.

¿Y cómo llegas a la película?.

No sé si fue suerte, o milagro, no sé. Rocío Belmont, directora de casting, es amiga de mi papá, y le dijo: Oye tengo un personaje con este perfil que podría aplicar tu hijo. ¿Por qué no le dices que lo intente?. Lo intenté.

Primero, no había hecho prueba para Bruno, lo hice para Ian, pasaron uno o dos meses. Yo pensé que no me había quedado y me mandaron a otro casting, lo hice, pero ahora para el personaje de Bruno. Grabé la escena de Bruno, a las dos semanas me mandaron otra escena, y ya fue que me llamaron al callback. Entonces fueron tres castings, y en el callback ya conocí al director, a los productores, hice una escena de Bruno, y me llamaron a otro callback que fue básicamente la final, duró como 4 horas ese callback, nunca había hecho uno tan largo.

Me enteré por casualidad que Rocío tenía ese personaje, y dijo, me acuerdo del hijo de Isi, se lo voy a mandar a ver si quiere hacerlo. Y así fue.

Ya tenías cierta experiencia, que nada tenia que ver con la relevancia de este personaje, su presencia en pantalla. ¿Cómo te sentiste, qué implicó para ti este proceso, en un medio que ya conocías, que es el cine?.

Mi proceso, fue muy amigable y, a la vez complejo. Amigable en el sentido de que Bruno es un personaje que va descubriendo su identidad conforme avanza la película, realmente yo iba descubriendo a Bruno, conforme él se iba descubriendo. En ese sentido, no tenía que tener algo construido, claro que tenía que conocer que estaba haciendo, pero se iba construyendo solo prácticamente. Y complejo, por la piromanía, por el contexto en el que está situado, por la época en la que está situado. Porque nunca me había tocado llevar toda una película, claro que hay un equipo detrás, gente que se encarga de crear la película.

Pero sí, esa presión de que si te enfermas, si un día lo haces mal, si una escena no la logras, si un día te sientes mal, te estás cargando a todo un equipo.

Fue un gran paso, un trampolín enorme el estar ahí, porque yo venía de hacer ejercicios de actuación como: Tú eres un león, ahora eres un gorila. Ahora corre por el espacio, camina por el espacio, y de repente te llega un personaje así. Dices: Wow. Pero en ese sentido, también creo que fue en el mejor momento, porque tenía una noción y tenía un conocimiento, pero no tenía vicios, entonces me fue fácil entrar. El proceso fue complejo, amigable, pero me encantó vivir esa experiencia y fue de mucho aprendizaje.

Vendrán más, pero esta es única e irrepetible, definitivamente.

Bruno era, más o menos de la edad que tú tenías. ¿Qué hay de Bruno en Sebástián, y qué hay de Sebástian en Bruno?.

Cuando yo lo grabé tenía 18 y Bruno en la película tiene 16 ,17. ¿Qué hay de mi en Bruno? Yo creo que muchas de las preguntas, de los cuestionamientos que él tiene, sobre todo cuando uno está comenzando a formar su identidad. Yo me relaciono mucho con él en el sentido de que él, en dónde está situado no tiene un estilo específico de ropa, un estilo específico de gusto musical, o su sexualidad muy definida. En ese sentido me relacioné mucho con él porque era claro que yo todo esto lo pasé; yo también me cuestioné qué era lo que me gustaba, qué era lo que no me gustaba, qué prefería, en dónde me sentía cómodo, en dónde no me sentía cómodo.

Y Bruno ¿Qué relación tiene conmigo? En realidad no me lo había preguntado. Yo creo que en cómo reacciona. El es muy impulsivo, él en general es muy impulsivo, y en ese sentido me recordaba mucho a mí cuando yo tenía entre 10 y 17 años, porque yo justamente era así, era muy impulsivo y me guiaba por mis emociones y mis sentimientos, y no era una persona tan racional, en ese sentido sí, en cómo tomaba algunas decisiones. Y al ver la película, verán a lo que me refiero. 

¿Qué tanta libertad creadora tuviste?, para mí la actuación es un acto absolutamente creativo, pero hay algunos directores que no son muy flexibles. Y poca libertad dan a los actores de explorar un poco más, de crear sus personajes.

Muchísima, tuve muchísima. La verdad es que también fue de gran ayuda el director Mauricio Calderón, porque ya que todos los actores estaban con sus personajes, antes de grabar nos citaba a ciertos actores, a realizar ciertas escenas y explorarlas y experimentarlas, previo a grabar. Entonces para nosotros los actores fue de mucha ayuda, porque justo con este “laboratorio” vas conociendo matices, vas conociendo movimientos, calidades de movimientos, ritmos. Entonces en ese sentido tuvimos mucha libertad para crear los personajes y ya en escena, ya grabando, Mau nunca fue de: ¡Esto tienes que decirlo exactamente como está!. Evidentemente, si te salías del contexto si te hacía notas, pero realmente nunca sentí esa presión, o esa forma imperativa. Él siempre fue muy respetuoso y nos dio libertad de poder cambiar diálogos, de improvisar, de jugar. Yo diría que nos dio mucha libertad de jugar en escena porque previo, ya teníamos una experimentación con los distintos personajes, entonces fue muy ameno en ese sentido, muy amigable que me tocara por primera vez un director así.

¿Cómo te sentiste con Ximena Ayala, que es tu madre en la película?. ¿Cómo fue como compañera de escena?.

Al principio me dio miedo porque evidentemente impone ver a una actriz así, con tanta experiencia y tantos años. Me acuerdo que cuando estábamos grabando el callback, porque ella nos acompañó, ella nos hizo callback a nosotros también, me acuerdo que se te quedaba mirando antes de iniciar, así, seria, y así se quedaba sin decir nada mientras daban instrucciones. Es una actriz que impone porque evidentemente ella tiene sus métodos, pero ya en escena es muy sencillo, la verdad es que es súper sencillo trabajar con ella, súper, súper sencillo porque tanto da, como recibe, y juega y te acompaña, te guía, nunca sentí esa diferencia de años de experiencia. Ella me dijo: Soy tu mamá y vamos a crear nuestra relación. En ese sentido fue muy sencillo trabajar con ella, muy, muy sencillo.

Te quiero leer algo, ya me dirás qué opinas: “Si bien la película puede tambalear en su ritmo en algunos momentos, es el trabajo actoral de Sebastián Rojano lo que realmente eleva Todos los incendios a nuevas alturas. Rojano, galardonado merecidamente en el Festival Internacional de Cine de Morelia ofrece una actuación excepcional y profundamente conmovedora, logra capturar la vulnerabilidad y la intensidad del personaje de una manera que es genuina y cautivante. Cada mirada, cada gesto y cada palabra están imbuidos de una autenticidad abrumadora, permitiéndonos sentir la lucha interna del protagonista de manera palpable. Es su actuación apasionada la que nos sumerge completamente en la historia, haciéndonos empatizar con sus altibajos emocionales y sentir cada chispa de su desesperación y esperanza”. Hasta aquí la cita. ¿qué opinas de esto?

Wow ¿quién lo escribió?.

Osvaldo Escalante en Crónica.

Te voy a decir qué opino de eso. No he tenido mucha interacción con el público, la verdad es que no he tenido la oportunidad de que la gente se me acerque y me diga su opinión.

¿En Morelia no hubo oportunidad?.

No, cuando pasamos a presentar la película, respondimos ciertas preguntas pero nadie se acercó a decirme: Oye, esto opino. Aparte, fue muy rápido, porque de ahí nos teníamos que ir a una cena. Entonces no he tenido mucha interacción con la gente que la ha visto. No tengo idea de qué piensan. No tengo idea qué les motivó, qué es lo que ellos vieron. Entonces el que alguien haya escrito algo como lo que me acabas de leer, me hace ver que voy por buen camino, que es un muy buen inicio.

La verdad es que no he tenido mucha interacción con personas, ni conozco sus opiniones, pero me gusta mucho, mucho, cuando se me acercan y me dicen algo.

Viene una parte fuerte, porque los seres humanos somos vulnerables y esto puede provocarte cosas, por el éxito que estás teniendo a una edad temprana, con un debut protagónico tan afortunado, con reacciones como la que te acabo de leer, supongo que te entrevistó medio mundo en Morelia, seguramente apareciste en todos los periódicos, todos los programas de radio y de televisión que cubrieron el festival. ¿Cómo te sientes, no te ha mareado esta repentina fama?.

No sé si lo llamaría fama, pero sí evidentemente es una experiencia que me sorprende mucho y me llena mucho de ilusión porque justamente este es mi sueño. El vivir cosas así, el conocer cosas así, el vivir experiencias de esa forma en un festival tan importante, me llenó mucho de ilusión, aunque no lo procesaba, realmente no procesaba todo lo que estaba viviendo.

Muchas cosas las sigo sin procesar porque sí, apenas estoy estudiando, entonces no me creo mucho de lo que viví y de lo que estoy viviendo. Me llena mucho de ilusión, pero sí es un poco difícil de procesar porque yo nunca creí que podría estar con gente tan importante como Lubezki, como Tatiana Huezo, Elisa Miller. Nunca creí que podría haber gente interesada en platicar conmigo, en hacerme preguntas. No es abrumador, pero como primera experiencia no sabes que esperar, es muy bonito, a mí me gustó mucho, me encantó, la verdad.

¿Para qué quieres ser actor?, ¿para ser famoso, para vivir otras vidas, para prestarle tu cuerpo a personajes interesantes, muchos tendrán algo que ver contigo como puede ser Bruno, pero a lo mejor después te va a tocar interpretar a un violador, o a un asesino serial?, que esperemos que nunca tengas nada de eso, pero tú le prestas tu energía, tu cuerpo, tu pasión a una cantidad infinita de personajes, pero, ¿cuál es tu objetivo al ser actor?.

No diría que es uno, yo diría que son tres, y es algo que me he estado planteando todo este año de la licenciatura. Primero, yo recuerdo que entre a la universidad con una fuerte idea de llevar el arte a lugares donde no llega, donde no hay teatros, donde no hay escenarios, donde no hay contacto con este tipo de espectáculos y demás, entonces yo quería y quiero profesionalizarme para poder llegar a esos lugares y hacerlo bien, eso es un poco fuera del escenario. Y también porque siento que hay muchas historias, o argumentos, o discursos que todavía no se cuentan y ahorita en el contexto que estamos viviendo estaría padre que se contaran y que se hablara de ellos. Yo muchas veces veo mi profesión como gente que cuenta historias que tal vez nunca se hubieran contado, que hubieran permanecido ocultas, o que simplemente no se encuentra la forma correcta de hablarlas, y que mejor que a través del arte.

No tanto porque yo esperé ganar premios, o tener muchos seguidores en instagram, tiene que ver más con una razón social. Yo me pregunté mucho tiempo: ¿Para qué sirvo a la actuación?, ¿Para que mi profesión sirve socialmente?, ¿Qué aportamos?, entonces de esa forma yo siento que tal vez no aportamos físicamente, o de una forma capitalista utilitaria, es un poco abstracto, pero más en el alma, siento que el arte llega a rincones donde las cosas “normales” no llegan, entonces esas serían mi razones.

Comprobado el arte sensibiliza. Cuando dan teatro en las cárceles, cuando el arte llega a poblaciones distantes, como tú decías, que bueno que sea uno de tus objetivos, modifica la actitud de la gente. A través del arte, del teatro, del cine, se percibe el mundo distinto, y mejor, aunque retrate cosas terribles que ni deberían de existir. Qué bueno que sea uno de tus objetivos.

Y aparte incluso educa, porque yo leyendo teatro todo este año, son como todas las clases juntas, porque te enseña historia, ética, moral. A mí personalmente, leyendo teatro me he dado cuenta de muchas cosas que yo hacía, pero no concientizaba que estaban bien o estaban mal, nunca me las había cuestionado, te abre a distintos contextos de distintas épocas. Es muy educativo.

Ahora en tu formación académica ya a nivel licenciatura, después de una experiencia previa como es Todos los incendios, ¿no sientes que aprendiste mucho más filmando la película, que lo que puedan estarte dando ahorita en la escuela?.

No, no me lo he cuestionado, pero ahora que lo preguntas, lo que pasa es que este año que he tenido, fue más trabajo del actor consigo mismo, más que ver actuación, más que ver realismo. Este año fue mucho de dominar mi cuerpo, de controlar mi cuerpo, de tener una conciencia del espacio, control del espacio, un equilibrio, una bifrontalidad.

Entonces como todavía no estoy en ese punto de la licenciatura en el que ya nos adentran a la actuación, porque de hecho este año el objetivo no era enseñar a actuar, era que te conocieras a ti mismo y que aprendieras distintas técnicas básicas que hay que tener en escena, como escuchar. Para mí escuchar es lo más importante dentro de la actuación, entonces no ha chocado mi conocimiento que obtuve en la película, con mi conocimiento que obtuve dentro de la licenciatura, hasta ahora. La verdad es que me ha abierto y me ha ampliado muchas herramientas y opciones que se puede tener en escena, no se como sea ya el segundo año y tercero, pero habría que ver.

Seguramente ninguno de tus compañeros tiene esta experiencia que tú has tenido.

Está ahora, como lo he visto, no. Sí hay ciertas personas que trabajan, pero algo así como lo que yo viví, por lo que he visto, no. Algo más cercano, por ejemplo, en mi generación nadie ha trabajado en algo así, creo que muchos no están haciendo casting ahorita, no están interesados todavía en entrar en el medio. Creo que muchos van a dar ese paso hasta que acaben la universidad, pero sí, de mi generación por lo menos, no, aunque si hay gente de otras generaciones que sí están trabajando en ciertas cosas.

Entonces aún no tienes prácticas de montajes.

De montaje de obras, en tercer año es eso, puro montaje. En tercer año, hasta donde yo sé, solo están los directores dando clases y montando, entonces básicamente es ten tu guion, nos vemos tal día para dar notas, pero tú lo trabajas, y tienen que reunir tanto presupuesto. Entonces luego ves a los alumnos vendiendo galletas, o cosas así, para reunir el presupuesto para su obra, pero sí, el tercero es puro montaje.

¿Entre tus compañeros no ha provocado celo el que tú ya has tenido un estelar en cine?

Me lo he preguntado, pero no lo sé. Hasta ahorita, como me han tratado, al parecer no, yo entro al salón y soy el compañero Sebástian y trabajamos y así, pero realmente no lo sé. Me gustaría pensar que no, hasta ahorita no me ha pasado nada malo, ni nada raro.

¿Qué maestros te han dado clases?.

Me daba la maestra Isabel Pedrosa, de actuación, ella es egresada del CUT. Varios de mis maestros son egresados de Casa del Teatro, del CUT, de la ENAT, por ejemplo, mi maestro de corporales es egresado de Casa del Teatro, también tengo maestros egresados de la Escuela Nacional de Danza Contemporánea, mi maestro Hugo Ruiz es egresado de ahí.

No lo se, pero creo que ninguna de estas escuelas permiten que sus alumnos trabajen, se deben dedicar al 100% a formarse académicamente. ¿Si te llegará otra oportunidad como Todos los incendios, qué harías?.

Ojalá no lo vean en mi escuela. Pues si me llegara así, específicamente una oportunidad igual de este tamaño… afortunadamente lo que tiene CasAzul, es que es por semestre, no es por año, entonces tengo oportunidad de no perder todo el año. Por ejemplo, estoy cruzando el tercer semestre, me llega una oportunidad y tengo que grabar en junio, pero yo sigo en el tercer semestre, lo tomaría, definitivamente, tendría que pausar la escuela y volver a entrar, no hay ningún problema.

En ese sentido no tengo tanta prisa por acabar los tres años seguidos, realmente a mí me gustaría estudiar, trabajar, regresar a estudiar, trabajar y así, porque yo ahorita veo más la universidad como una oportunidad para profesionalizarme, pero también como entrenamiento, como complemento, como una oportunidad de conocimiento. No lo veo ya como algo sistemático, como la primaria y la secundaria que lo tienes que cursar por fuerza y continuo, porque si no pierdes años.

Entonces no tendría tanto problema si me llega una oportunidad de ese tamaño y aparte CasAzul es por semestre, por ese lado lo tengo un poco más tranquilo.

Además del cuento de navidad ¿has hecho teatro?

Ahorita lo que estoy haciendo es teatro escolar desde primer semestre, porque básicamente esos son los exámenes de final de semestre, pero teatro profesional solo la experiencia del pequeño Tim, y ya. En un futuro me gustaría mucho, me gustaría incluso unirme a la Compañía Nacional de Teatro en algún momento, dependiendo de cómo me vaya, pero sí me gustaría también formar parte de ella.

¿Qué hay entre el pequeño Tim y Bruno, es decir que hay entre Cuento de Navidad y Todos los incendios?

Tengo muy mala memoria, pero comerciales, cortometrajes, antes de Bruno lo más importante que hice fue estar en 000, una serie de Amazon Prime. Básicamente eso.

Y en tu interior, emocionalmente, ¿qué crecimiento has tenido como persona, entre el niño que hizo el pequeño Tim y el impúber piromaniaco Bruno?

Evidentemente conforme va uno creciendo y va adquiriendo más experiencia, vas madurando también. Experimente muchísimas cosas personalmente, pasas la pubertad, pasas la adolescencia, enojo, frustración, tristeza, y luego también felicidad, como este choque de emociones que uno vive en esa etapa. Un descubrimiento también yo creo que también de mi identidad, de mi estilo, de cosas que me gustan, de cosas en las que yo quiero participar, en cuáles no. Mi elección con las personas con las que quiero estar, también han evolucionado mis relaciones, como yo me relaciono con los demás.

Yo creo que entre la etapa del pequeño Tim y de Bruno fue un choque de sentimientos y de estados que viví, y es parte de finalmente, así tiene que ser la vida, y uno tiene que pasar por ahí, a veces incluso hasta confusión, sobre todo frustración porque ¿Cómo voy a lograr mis objetivos?, ¿Cómo voy a lograr lo que quiero?. Hago casting y hago casting y no me quedo. Yo creo que eso.

Tu familia ha sido fundamental, el apoyo incondicional de tu padre, de tu mamá. Siempre te han apoyado en tus objetivos artísticos.

Muchísimo, yo creo que no estaría, ni hubiera vivido lo que he vivido sin mis papás, ni hubiera participado en la película, ni estudiaría en donde estoy estudiando, si no hubiera sido por el apoyo de ellos. Mi papá me ha apoyado muchísimo, muchísimo en mi carrera. A lo largo de mi carrera me ha apoyado haciéndome vestuarios, llevándome a los talleres, llevándome a Morelia, ayudándome a memorizar diálogos, dándome consejos, dándome apoyo, motivándome en ese sentido. Mi mamá ha sido un pilar de quién soy y cómo soy y por qué hago lo que hago en mi educación personal. Sí, definitivamente no sé la verdad dónde estaría si no fuera por mis padres.

Háblame de tu premio de haber sido el mejor actor en el Festival Internacional de Cine de Morelia, el principal de México, y en el cual tú resultaste ser el mejor actor.

Te voy a platicar. Estaba saliendo de mi clase de voz y veo que tenía varias llamadas perdidas, me marca la productora me dice, Sebástian necesito que te vengas a Morelia. Le digo, ¿Por qué?. Yo nada más fui a presentar la película y me regresé, yo ni siquiera sabía que la película estaba compitiendo para ganar algo, porque, te digo era mi primer Festival, no tenía mucha idea de cómo funcionaba. Yo fui, hice el junket de prensa, la alfombra roja, presentar la película, otra vez preguntas, la comida, y te vas.

Entonces me dijo: necesito que te regreses.

¿Por qué?.

Me hablaron del festival y preguntaron por ti, que si seguías en Morelia.

Entonces ¿qué hago?.

Vente para acá.

Estoy en la universidad, mis papás no pueden venir a recogerme. Tardaría en llegar a la estación de autobuses.

No ya te pedí un Uber para la estación de observatorio. Te deposité tanto a tu tarjeta, cómprate un boleto.

Bajo, me compró mi boleto era el último autobús que salía a esa hora, yo era la última persona en subir. De hecho, hasta me salté la fila yo entré directo.

Ya voy en el autobús y me vuelve a marcar y me dice.

¿Ya estás ahí?

Sí, ya estoy en el autobús.

¿Ya vienes para acá?

Sí, ya voy para allá.

Te deposite tanto dinero para que comas algo, para que tengas datos y estés comunicado conmigo.

Voy en el autobús hacia Morelia. Yo tenía que estar a las 8 para la entrega de premios, pero salí de la escuela a las 3. A ellos les avisaron el mismo día que yo tenía que estar ahí, y eso no se hace. No sé por qué pasó que avisaron el mismo día. Algo que me estaban platicando ellos es que su experiencia en otros festivales, por lo menos avisan un día antes si vas a ganar un premio, por lo menos un día antes. Pero a mí me avisaron en ese momento, el mismo día.

Morelia está como a cuatro, cinco horas, el camión iba muy lento y hubo una parte en la que se paró, ya no avanzó, me asomo y un montón de tráfico. Entonces me marcan y me dicen los productores:

¿Cómo vas?, ¿en dónde estás?.

Sigo en el autobús, está parado.

Escribe tus palabras y nosotros las decimos por ti.

Les mandé lo que a mí me hubiera gustado decir.

Pero no alcancé a llegar y me mandaron una liga de Facebook donde estaba el festival en vivo y justo ahí vi: Gracias por su vulnerabilidad y su capacidad… no sé qué tanto dijeron de mí, el Ojito a mejor actor es para Sebástián Rojano.

Yo voy en el autobús llorando, de hecho, me fui al baño a llorar. Estaba muy feliz, me hubiera encantado vivirlo, lamentablemente no llegué, pero igual estaba alegre.

Si hubiera sido un plus, pero ese momento para mí fue increíble y al mismo tiempo no me la creía, es mi primer Festival, la primera vez que presento una película, la primera vez que tengo un personaje así, entonces todo lo estaba viviendo por primera vez. Muchas de las cosas no me las creía.

Llegué a Morelia y la verdad es que si noté un trato muy distinto de cuando llegué solo a presentar la película, a cuando gané el premio, me trataron muy distinto todos, no los de las películas, sino en el mismo hotel, el mismo festival, la misma gente del medio.

Pasaron por mi en el carro del festival, llegó y el director me enseña el Ojito y el diploma de Morelia, y no me la creía. Ya después fuimos a una fiesta donde estaban todos, estaban los productores, por ejemplo, de Tótem, dueños de cines, dueños de filmotecas, directoras, directores, programadores de festivales, y evidentemente ya me trataban distinto, porque al inicio me acuerdo que cuando fui solo a presentar la película, intenté aprovechar y hablar con ciertos directores y sí eran amables, Hola, ¿cómo está? Bye. Pero ahora felicidades y me abrazaban.

Pero sí, yo me enteré en el autobús y de repente sube mi escuela: Orgullo CasAzul. Felicidades a Sebástian Rojano, y al principio ni siquiera me querían dejar ir.

Fue una diferencia enorme, y en la misma semana, de cuando primero siendo el actor de una película, a cuando regresaste, siendo el mejor actor del festival.

Incluso cuando nos hicieron el junket de prensa, a mí no me hicieron preguntas, solo le hicieron preguntas a Ximena Ayala, y de hecho Ximena dijo, bueno, ahora vamos a ver qué tal vivió su proceso Sebástian en la película. Ella abrió a que yo tuviera un espacio de habla, porque realmente solo las preguntas eran para Ximena Ayala, sí se notó totalmente la diferencia.

Todos los incendios, la nueva película del Colectivo Colmena, ópera prima del director y guionista Mauricio Calderón Rico, protagonizada por Sebástian Rojano, es un coming of age/coming out que aborda el auto descubrimiento y reconocimiento de la diversidad, tendrá su estreno en el mes de la Diversidad y el Orgullo LGBTQ+ llegará a salas de cine mexicanas el próximo 20 junio bajo el sello de distribución Mandarina Cine.


Reparto: Sebástian Rojano, Ximena Ayala, Ari López, Natalia Quiroz, Hector Illanes, Iliana Donatlán, Hannah Romen y Antonio Fortier.

Realizada por Colectivo Colmena, que celebra sus 10 años de trayectoria, y en coproducción con Enfant & Poulet, Huasteca Casa Cinematográfica y Martini Shot Films, la película recibió apoyo del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) a través de FOCINE y EFICINE.



 

 Agradecemos a la familia Rojano el material fotográfico proporcionado.

 

 

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