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El derecho a ser uno mismo. Texto y fotos: Salvador Perches Galván.



Ser una sombra, ser alguien que alguna vez ha sido y eligió dejar de ser.

Jon Fosse. La Sombra.






Montserrat Ontiveros es una sólida actriz mexicana, que vive en Noruega desde 2009. Estudió en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM, y ha participado en diversos talleres de formación y perfeccionamiento actoral, entre otros con Roy Hart Theatre, Odin Theater y el Núcleo de Estudios Teatrales, donde estudió con Julio Castillo, Héctor Mendoza y José Caballero. Fue becaria del FONCA en tres ocasiones.

Entre sus principales actuaciones teatrales se encuentran Ellida, en La Dama del Mar de Henrik Ibsen; Beatriz en El Contrapaso, de Middleton y Rowley; Annie en Algo de Verdad, Tom Stoppard; Antonieta en El Destierro, de Juan Tovar; y Camille Claudel en Camille de Hugo Hiriar; también participó en la versión teatral de la exitosa Sexo, pudor y lágrimas.

Ha actuado en una gran cantidad de programas y series de televisión, tanto en México como en Noruega. En cine trabajó con Fernando Sariñana y Alfonso Cuarón, entre otros. Asimismo, ha trabajado para la radio y en doblaje.

En Noruega, además de trabajar como instructora de teatro, ha presentado los monólogos Leve Hemmeleg (Vivir en Secreto) de Jon Fosse, Reiser med min tante (Viajes con mi tía) espectáculo creado por ella misma, basado en textos de Henrik Ibsen, Tarjei Vesaas, Olav H. Hauge, Halldis Moren Vesaas, Rosario Castellanos y Violeta Parra.

Actualmente se encuentra de nuevo en su país natal, nuestro México, en donde ofrece el monólogo Skuggen (La Sombra), basado en dos textos de Jon Fosse, que se ha presentado en Oslo, Porsgrunn, Tokke, Bø y Vinje.




Montserrat después de una larga ausencia regresas a escenarios mexicanos. La última obra que hiciste en México fue en el marco del año Ibsen La dama del mar en el 2006 y después Ibsen te llevó a sus tierras nórdicas

Exactamente yo creo que algo hay de eso, sin duda. No puedo negar mi interés por el teatro, sería un poco ridículo, en realidad fue ese interés parte de lo que me llevó a tierras escandinavas como bien dices, así es.

Mas de una década en Noruega, aquí hiciste muy buen teatro sin duda, muchos te extrañamos y nos preguntamos ¿por qué se fue?

La verdad fue, es, un proyecto de vida. Era un poco la intención de, sí, cambiar de vida definitivamente, dedicarme a lo que más amo que es el teatro y la verdad es que hubo posibilidad de hacerlo allá, no es que no pudiera hacerlo aquí, pero mi interés por otros parajes me llevó hasta allá y fue realmente un proyecto de vida con mi pareja por supuesto


Un cambio radical, desde la temperatura, hablando aparentemente de algo no tan relevante, es todo un cambio de vida. La cultura allá es otra cosa

Totalmente distinta. La verdad es que no puedo, ni debo, ni quiero quejarme, al contrario, me han recibido muy, muy bien, siempre nos recibieron muy bien, fuimos acogidos maravillosamente. La gente siempre nos trató con muchísimo respeto, muchísimo cariño, muy. muy cálidos o sea todo esto que la gente dice o suele decir de los escandinavos, que son muy fríos, no, hace mucho frío, pero ellos no son fríos. Son como todas las personas, han sido con nosotros muy, muy cálidos. Yo he trabajado prácticamente desde el principio como maestra de teatro con niños… ya te imaginarás la aventura que fue entenderme con ellos, sin hablar del todo el idioma. Pero bueno, el teatro tiene siempre maravillosos recursos.

Tiene magia y tiene este poder de convocatoria y de comunicación que muchas veces rompe la torre de Babel

Exacto y eso con los niños es maravilloso. Fue de alguna manera tan sencillo para mí, he aprendido tanto de ellos, es impresionante. Me corregían en un principio con el idioma, ellos me decían: “no puedes decir eso Monserrat”. ¿Por qué no?. Porque eso es mal noruego. Ah bueno, ok. Ellos siempre me lo decían, siempre me lo dijeron, no como los adultos, nosotros nos cuidamos más de como decimos, y tenemos que ser más amables. Ellos directa. No, no, no porque eso es mal noruego, eso no se dice así, no lo digas así porque es feo.


Y ahora ya tienes un buen noruego

Digamos que aceptable.

Esto es una adaptación de dos textos de Jon Fosse, que Juan Gutiérrez Maupomé, el traductor de este monólogo y mi pareja. Hicimos este proyecto para poder presentar a Susana e ir con ella por aquí y por allá, entonces adaptamos dos monólogos de Jon Fosse que escribe en un tipo de noruego que se llama Ninorsk y curiosamente, si traduces la palabra Ninorsk quiere decir nuevo noruego, en realidad es el más antiguo. El otro tipo de noruego se llama Bokmal y si lo traduces es la lengua del libro, digamos, y es como el noruego oficial. No se la proporción, pero muchísima gente habla Ninorsk, muchas comunas, que es como ellos tienen dividido su territorio. Hablan Ninorsk, solamente Ninorsk.

Además de dar clases ¿has hecho teatro?, porque supongo que este no es el primer trabajo qué haces en Noruega.

No, de hecho, empecé con un pequeño monólogo, o pequeños espectáculos que yo misma montaba para llevar a los asilos, eran espectáculos con poesía, música, canto, etcétera. De alguna manera me integré a una especie de organización que se llama La academia de la gente, o La academia para la gente, y ellos me llevaron como de gira por distintas partes de Noruega, lo cual agradezco muchísimo porque aprendí terriblemente, no nada más el idioma, sino los códigos, por supuesto. En fin, aprendí mucho a leer al público, que era lo más difícil para mí. Era uno de los grandes retos, porque finalmente aquí uno sabe cómo reacciona la gente, sientes cómo reacciona la gente y allá, al principio, era muy difícil, realmente muy difícil.

No sé qué pasa, no sé si llego, si no llego, y realmente este trabajo con los viejitos, con las personas de los asilos fue maravilloso, porque yo hacia poesía, les llevaba escenas y claro, las escenas tenían que ser en noruego, y les cantaba en noruego y les cantaba en español, y decía poemas en noruego y en español, Rosario Castellanos, etcétera, fue maravilloso, fue muy satisfactorio para mí.

En esta travesía de esta mexicana migrada, otros mexicanos te han acompañado acabas de mencionar a Rosario Castellanos.

Si como no, ni más ni menos que Rosario Castellanos, Sor Juana, por supuesto yo mezclaba poesía de todos lados porque me fascina, Antonio Machado, Miguel Hernández, Jorge Manrique.

Para mi siguiente proyecto encontré una maestra de alemán, una maestra noruega, ya falleció, y ella estaba muy interesada en la cultura mexicana, se dedicó a traducir, ni más, ni menos, que a Octavio Paz, a Sor Juana, y fue un gran hallazgo encontrármela, porque así lo podía hacer en ambos idiomas. Y fue maravilloso poderlo hacer.

Has puesto algún dramaturgo mexicano allá

No, no es fácil la traducción. Lo que he montado han sido poemas, un poco como instalaciones teatrales, que me ha gustado mucho cómo funcionan. Eso también tiene que ver con que algunas personas hablan español, un maravillosísimo español, en algunas escuelas, en algunas universidades se enseña español. Entonces es muy bienvenido cuando haces algo en español, lo disfrutan muchísimo.

Eso para ti debe haber, no facilitado las cosas, pero si sentirte más acogida.

No ha sido fácil, ha sido el resultado de muchos años de trabajo y de mucho esfuerzo y es un poco la pesadilla, a lo mejor por mi edad, a lo mejor aprender un idioma a estas alturas de la vida. Igual hubiera sido más sencillo a los 18, sin duda, pero ha sido una experiencia maravillosa, una aventura que a mí nadie me va a contar, ya la hice y es algo de lo que estoy muy contenta y muy agradecida.


Y hace 4 años, aunque no es el autor, Ibsen te trajo de regreso a tu tierra, México.

Gracias a estas personas maravillosas que me invitaron a La terminal, Coyoacán, Beatriz Álamo, y Carla Olmedo y su esposo en Tepoztlán.

Ibsen está presente, el personaje es su mujer, pero es una obra de uno de los dramaturgos más importantes de la escena actual Noruega.

Así es Jon Fosse es un dramaturgo muy querido, a mí en lo personal me fascina, creo que si algo nos da a los actores es un gran campo para que te explayes y para que puedas soltar lo que traes adentro en esos textos maravillosos. La gente se queja mucho en general, no allá, ni acá en particular, que es muy repetitivo, que da la vuelta y da la vuelta y da la vuelta, y casi son las mismas palabras. Pero esa manera, esa pequeña variación en la última línea, en última palabra, eso te va haciendo como actriz ir cada vez más profundo.

Yo lo vivo así, a mí él me gusta muchísimo, creo que es un dramaturgo maravilloso y la verdad es que él se puso a rescatar a Susana. Yo creo que sabemos muy poco de ella en realidad, es la mujer que estuvo detrás de Ibsen toda la vida. Toda la vida, desde que tenía 18 años y hasta su muerte y tuvieron un hijo. Muy poco se ha hablado de ella, muy poco se sabe de ella, y por eso me fascina tanto la verdad este texto. ¿Por qué?, porque Fosse hace como una introspección en la cabeza de la propia Susana y dice, que tal si ella pensaba así. Hay un documento, un libro muy interesante que escribió la nuera de Susana, un libro maravilloso que se llama algo así como Esos tres, dónde describe las anécdotas que su marido le contó y, quizá es lo más cercano que hay, porque, a fin de cuentas, efectivamente Susana tuvo un acuerdo con Henryk Ibsen sobre no mostrar jamás sus cartas, quemarlas incluso, algunas de sus obras que no se publicaron, Susana las quemó, era algo muy fuerte entre ellos tres. Era una relación muy particular, una familia muy especial, sin duda, el niño estaba chiquitito, 6 años o más chico, cuando Ibsen les leía en voz alta a ella y a él las obras. Imagínate, un niñito chiquitito, pequeñito, leyendo Casa de muñecas o Heda Gabler, esa clase de textos que conocemos ahora, se los sueltas a un pequeñito, debe haber sido un chamaco inteligentísimo por supuesto. Hay cosas muy interesantes y a mí esto me parece maravilloso, porque Fosse hace justamente eso, rescata la figura de Susana y dice: ¡Oigan!, esa mujer estaba atrás de Henrik Ibsen. Escuchen lo que pensaba.

Jon Fosse es un prolífico dramaturgo y escritor noruego. En 1994 se publicó y representó su primera obra, Og aldri skal vi skiljast (Y nunca nos separaremos).

Además de teatro y narrativa, Fosse también ha publicado poesía, ensayo y cuentos infantiles. Candidato al Premio Nobel de Literatura, cuenta en su haber con ser el dramaturgo europeo más representado en escenarios del viejo continente, sus más de treinta obras teatrales acumulan cerca de mil montajes diferentes en más de 40 idiomas.

Por sus contribuciones a las artes y la cultura de su país, ha recibido el honor especial, de manos del Rey de Noruega, de alojarse de forma permanente en Grotten, residencia propiedad del Estado, ubicada en las instalaciones del Palacio Real, en el centro de la ciudad de Oslo.

El escritor también reparte su tiempo entre la localidad de Frekhaug, en su país natal y Hainburg (Austria).


Este monologo es una de las cosas que me tienen un poco nerviosa, afirma la primera actriz, no, muy nerviosa. Siempre lo he presentado en noruego, en distintas partes en Noruega, Oslo incluido. Es la segunda vez que lo hago en español.

¿Y como lo han recibido los compatriotas de Susana en su lengua, en su tierra natal?

Allá, ¡muy bien!. La verdad es que estoy muy contenta por el resultado, supongo que los años de trabajo, los años de esfuerzo, pero también el poderte comunicar con el público noruego, eso realmente me tiene muy contenta, el haber logrado, entre otras cosas, conmoverlos en la manera en que lo he logrado me tiene muy, muy satisfecha. Lo he presentado en varios festivales de literatura, en algunos teatros en Oslo.

Lo han recibido muy bien, nunca te esperas cómo va a ser la reacción de la gente, no lo sabes, realmente no lo sabes. Uno nunca sabe, entras al escenario y la energía se siente. Lo que me ha sucedido con este monologo, que ha sido muy especial, es que, efectivamente, sientes que la gente te sigue desde un principio, muy muy cerca todo el tiempo, todo el tiempo hasta el final, y eso ha sido maravilloso, terminar y ver que la gente está realmente conmovida, que mejor cosa para uno como actor no hay más.

¿Cómo es la vida cotidiana de una actriz mexicana en Noruega

Yo trabajo para la escuela de cultura, así se llama, la cultura School, que es la escuela que funciona después de la escuela, donde hay música, teatro, danza, les enseñan violín, guitarra, piano. Les enseñamos teatro, y son niños pequeños, en realidad es toda la primaria, niños desde los 6 años hasta los 13. Ellos tienen primaria y secundaria juntos, le llama la escuela básica, y la escuela de cultura funciona realmente. Yo tengo la fortuna de trabajar con ellos desde hace mucho y un día normal, es como un día normal aquí, nada más que nosotros vivimos en las montañas, no vivimos en la ciudad. Donde yo tengo clases, es en un poblado cercano a dónde vivo, también una de las cosas que hago, soy instructora de yoga y me gusta mucho hacer yoga, entonces hago yoga con mis vecinas, con un grupo que tengo en otro pueblito cercano, hay que manejar a todos lados, es lo mejor tener coche, porque el alce de las 5 no siempre pasa. Hay muchos alces, hay muchos venados, es realmente un paraíso, es un privilegio vivir ahí.

Aquí no hay clases de cultura a ningún nivel en las escuelas oficiales en primaria y secundaria. Antes había música, pero no instrucción de enseñanza cultural.

Eso es algo que uno debería considerar, que los niños se sensibilicen desde muy chiquitos en esto, en la música, en la danza, en el teatro por supuesto. Una de las cosas que he descubierto es eso justamente, que los niños tienen otra manera de apreciar, por supuesto, el arte. Tienen ritmo, desarrollan una serie de actitudes que si uno no les da, no tienen como desarrollarlas por supuesto, y yo creo que tenemos que ver eso, porque yo sé que existen muchas escuelas donde hay teatro, donde hay danza, música pero sí debería ser obligatorio. Siento que debía ser parte del programa educativo, sin duda.

Esto sensibiliza y vemos que en aquellos países, los índices de violencia, no es que no existan, son bajísimos en comparación con lo que pasa aquí.

Es distinto. Sí claro yo creo que los muchachos tienen otros intereses, aunque no creas, también este asunto de la modernidad, las pantallas, y qué sé yo. Pero incluso los jóvenes están haciendo cosas distintas con esta video cultura, es muy interesante, y creo que en México también es muy interesante lo que está sucediendo. Por supuesto creo que debiera ser parte del programa oficial de la escuela que tuvieran actividades artísticas, pero no nada más actividades artísticas, una escuela que trabaje en conjunto con las primarias, desde kínder para formar otra clase de personas, otra clase de adultos, para que podamos desarrollar otras cosas en nuestros jóvenes.

La Sombra / Skuggen es una extraordinaria pieza de cámara, de relojería fina, delicada, sensible, en la que Montserrat Ontiveros expone todo lo aprendido y aprehendido a lo largo de décadas de dedicarse al noble oficio de la actuación. Es un monólogo basado en Vivir en secreto (Leve Hemmeleg) y extractos de Suzannah. Se trata de una puesta en escena minimalista que trata sobre ser y no ser, como diría el dramaturgo alemán Botho Strauss “Ser es ser visto”.

En Suzannah, Fosse intenta recuperar la figura de la esposa de Henrik Ibsen, como persona y como personaje, en Vivir en secreto explora el derecho a ser uno mismo, a la privacía, a vivir en paz, a vivir en secreto. El vínculo entre los dos textos re-interpreta ambos.

Con recursos mínimos, un texto poderoso y la inigualable actuación de la primera actriz Montserrat Ontiveros, apoyada con las espléndidas atmosferas lumínicas creadas por el maestro Gabriel Pascal.

Jon Fosse, aunque poco, ha estado presente en escenarios mexicanos, en 2006 Jorge A. Vargas, titular de Teatro línea de sombras montó Alguien va a venir, con Sergio Cataño, Marina de Tavira, Rodolfo Arias en el Teatro El Galeón.

El dramaturgo volvió hasta el 2015, casi 10 años después, con Invierno, un bello montaje en sala Rosario Castellanos de la Casa de Lago, a cargo de la compañía Festina Lente Theatrum, de Pilar Valdez y el director y actor francés Julien Le Gargasson

La noche canta sus canciones, dirigida por Juan Manuel García Belmonte, con las actuaciones de: Sonia Franco, José Carriedo, Raúl Briones, Regina Flores Ribot y José Antonio Alvear, llego a escenarios nacionales el mismo año, 2015, y desde entonces no se había vuelto a presentar, aparentemente, ningún texto del dramaturgo noruego, hasta ahora, con el magnífico trabajo de Montserrat Ontiveros, que la regresa a su país en plan de actriz.







El teatro es de todos. ¡Asista!


Absolutamente recomendable. Imprescindible.


La sombra. De Jon Fosse

Dirección: Hans Jacob Sand.

Adaptación Montserrat Ontiveros y Juan Gutiérrez Maupomé

Actuación: Montserrat Ontiveros.

Teatro El Milagro: Milán No. 24 Col. Juárez.

Del 13 al 15 de mayo: viernes 20 horas, sábado 19 horas, domingo 18 horas.

117 y 24 de mayo, martes 20 horas

Duración: alrededor de 50 min.




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